domingo, 28 de diciembre de 2014

Fahrenheit 451

Fuente: Huelva Información  19/12/2014  Autor: Manuel Sánchez Ledesma

Fahrenheit 451
No se puede negar la asombrosa capacidad profética de Bradbury ya que 60 años después nuestra sociedad se parece bastante a la que él imaginó.


"Fahrenheit 451: La temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde". Así comienza la famosa novela de ciencia ficción del mismo título escrita por Ray Bradbury en 1953 y posteriormente adaptada al cine por François Truffaut en 1966. La historia se desarrolla en un futuro no demasiado lejano en el que el protagonista, Montag, pertenece a un peculiar cuerpo de bomberos que con el anagrama F451 inscrito en sus cascos se dedican no a la tarea de extinguir incendios (las casas de ese momento se supone que están construidas con materiales no inflamables) sino que tienen la misión de provocarlos por el procedimiento de quemar cualquier libro que encuentren. 
La razón de la existencia de tan contranatural servicio público hay que buscarla en que, en ese hipotético futuro, los libros son considerados objetos indeseables porque, según el gobierno, leer llena de angustia a los ciudadanos y les impide ser felices al obligarlos a reflexionar sobre la realidad que les rodea, en consecuencia, el trabajo de Montag y su patrulla es encontrar los libros, rociarlos con petróleo y quemarlos con diligencia y eficacia sin cuestionarse en ningún momento el por qué de lo que hacen. 
Tras una dura jornada laboral ejerciendo de cualificado pirómano, Montag llega a casa donde le recibe sin demasiada efusividad su esposa, una mujer que se pasa el día mirando ensimismada la pantalla de televisión que ocupa toda una pared del salón de la casa y que, al parecer, le proporciona todo el entretenimiento y la información que necesita. Será el casual encuentro con otra mujer lo que le hará cuestionarse su manera de vivir y despertará en él su curiosidad sobre los libros que quema. El bombero siente una atracción instantánea por Clarisse (papel encarnado por nada menos que por una Julie Christie en el esplendor de su belleza justo después de haber dado la réplica como Lara a Omar Sharif enDoctor Zhivago). De ella aprenderá el motivo por el que los libros son tan temidos por los gobernantes: "leyéndolos, las personas querrían pensar por sí mismas". 
Convencido, ya sea por la solidez de los argumentos de la chica, ya por sus encantos corporales o por ambas cosas a la vez, el bombero reniega de su vida incendiaria y termina abandonando a su mujer que está completamente absorbida por esa sociedad enfermiza al punto de ser ella misma quien decide denunciarle a las autoridades. Así Montag un día se sorprende al ver que la tarea de su patrulla es quemar su propia casa. Descubierto, el ya ex bombero pasa a la clandestinidad, se reencuentra con Clarisse y entra a formar parte de los "hombres-libros" un grupo de personas que habiendo logrado burlar a la ley, se aprenden un libro de memoria -cambiando incluso su nombre por el del libro y su autor- al objeto de conservarlo sin caer en el delito, esto es, reinventan la tradición oral de los pueblos primitivos ya que aunque se quemen todos los ejemplares de una obra, su contenido se perpetuará para conocimiento de las futuras generaciones de insurrectos contra el sistema a través de los "libros vivientes". 
No se puede negar la asombrosa capacidad profética de Bradbury ya que apenas 60 años después, nuestra sociedad se parece con bastante exactitud a la que él imaginó: hedonista, infantilizada y conformista. La televisión ocupa el lugar principal en las relaciones familiares y es a través de ella, como los ciudadanos obtienen la información y el entretenimiento que los poderes públicos consideran oportunos. Es el mejor de los instrumentos políticos ya que cumple con extrema eficacia el triple objetivo para el que se programa: adormecer las conciencias, crear opiniones favorable a los poderes instituidos y controlar a las masas. Sin embargo, en el asunto de los libros el novelista americano se quedó corto ya que si bien acertó de pleno al profetizar que en el futuro se leería muy poco y se pensaría menos; sobrestimó al hombre común al considerar que sería necesario que los gobernantes cercenaran o, al menos, entorpecieran las posibilidades de acceder a la cultura y el conocimiento puesto que, en caso contrario, la gente -se supone que ávida de saber- se podría instruir y rebelarse contra el orden establecido. 
En realidad no ha sido necesario quemar libros porque lo que están haciendo es "quemar" nuestras neuronas. Han bastado unos cuantos años de escuela "moderna y progresista" para que un elevado porcentaje de niños (españoles) terminen el periodo escolar adoleciendo de una total falta de comprensión lectora, es decir, no entendiendo ni jota de lo poco que leen porque algo tan vital como la lectura que antaño se fomentaba obligando a los alumnos a leer en voz alta en clase (amén del pertinente dictado diario) hoy es considerado un asunto secundario frente al objetivo principal de adoctrinar a los niños con asignaturas como Educación a la ciudadanía que les preparará para ser "buenos ciudadanos" en el sentido políticamente correcto de la expresión. 
Si a este "entontecimiento" de la enseñanza le sumamos el encandilamiento producido por las novedades tecnológicas que permiten que la gente se entretenga sin discurrir; resulta bastante lógico que el simple hecho de abrir un libro se convierta en una penosa tarea que pocos individuos están dispuestos a emprender. La esclavitud intelectual es mucho más sofisticada que la descrita por Bradbury. No es que el Estado no quiera que piensen sus súbditos, son estos los que abominan de tener que realizar una actividad tan engorrosa y aburrida. Ni siquiera es necesario destruir los libros -es más, cada año se publican más títulos- las autoridades son conscientes de que no hay peligro... nos acercamos diligentemente a nuestro grado óptimo de idiotización: "Twiter te hace pensar que eres sabio; Instagram que eres fotógrafo y Facebook que tienes amigos... El despertar va a ser muy duro.

lunes, 20 de octubre de 2014

Pablo Manuel, simplemente

Fuente: El Mundo 20/10/2014 Autor: Santiago González

Pablo Manuel, simplemente
Desde que Fidel vive en su sombra y Felipe pasó a ser Glez por pluma de Umbral, ya solo quedan dos líderes a quienes llamamos por el nombre de pila: el Papa, que se despojó del ordinal para ser Francisco y el líder de Podemos, a quien los columnistas han ungido como simplemente Pablo. Todos somos Cintora en esto, aunque debo confesar que yo, algo menos confianzudo que el común de mis colegas, usaré su nombre de pila completo: Pablo Manuel. ¿Cómo le iba a ganar en el Congreso ese tocayo suyo que necesita apellido? Eso sin contar con que Pablo Echenique propone una secretaría general tridimensional, que es confundir la política de hoy con la de la antigua Roma o elevarla a los cielos, vía Santísima Trinidad.
«Nos temen porque somos eficaces», dijo. Qué eficacia puede exhibir gente que no tiene experiencia de gestión alguna. Un detalle: Pablo Manuel se querelló contra Esperanza Aguirre a quien reclamaba 100.000 euros por injurias. No se presentó al acto de conciliación y envió en su lugar a Monedero. Ni éste, ni su abogado, otro eficaz, pensaron que necesitaría un poder notarial para representar al partido. En consecuencia, unas horas antes de cantar su eficacia perdieron la demanda y 1.500 euros de costas. Con todo, su gran frase fue la del sábado: «El cielo no se toma por consenso, sino por asalto». Asaltar cielos pretendo, si me permiten la paráfrasis.
Una cita del autor de El Capital, dicen, pero qué va. Marx, es lo que tiene, que de sus palabras se aprovecha todo, como de las carnes del cerdo. La expresión figura en una carta que dirige a su amigo Kugelmann el 12 de abril de 1871 sobre la Comuna de París. En la misiva ya prefigura la derrota de los asaltacielos, con razón: faltaba mes y medio para la Semana Sangrienta que significó el fin de la Comuna, más de 30.000 muertos y la aplicación de la Ley Marcial en París durante cinco años.
Es más probable que Pablo Manuel, muy cinéfilo, tomara la expresión del documental Asaltar los cielos, que López Linares y Rioyo dirigieron en 1996 sobre Mercader, (Jaume Ramón), militante del PSUC y miembro del KGB, que en 1940, bajo la identidad de Jacques Mornard, hundió un piolet en el cráneo del viejo León Trotsky. La frase de Marx adquiere un tono sarcástico en el título y hace inquietante la consigna de Pablo Manuel.
Pero los dirigentes de Podemos son gramscianos confesos. Cabría preguntarse de qué habla el hombre cuando llama a asaltar los cielos. El fundador del PCI es el teórico de la guerra de posiciones frente a la de movimientos, del consenso frente al asalto; el intelectual que teorizó sobre los aparatos ideológicos del Estado y la hegemonía o consenso social.
Después de leer el libro más interesante de Pablo Manuel Iglesias, Maquiavelo frente a la gran pantalla, tengo la ligera impresión de que este chico no ha acabado de entender todas las películas de las que escribe. De ahí que casi siempre les reproche un exceso de llamadas a la reconciliación y de equidistancia entre los buenos y los malos, y una insuficiencia de la lucha de clases en su trama argumental. Son películas explicadas a caperucitas, al igual que las de Juan Carlos Monedero, que copia a aquel par incomparable formado por Armand Mattelart y Ariel Dorfmann, autores en 1972 de un manual titulado: Para leer al Pato Donald.
El intelectual Monedero contaba en la tele bolivariana que en El Rey León, se identifica al malo con el Ayatola Jomeini. No explicaba por qué el imperialismo combatía en 1994 a Jomeini, muerto cinco años antes, cuando el mal de presente era Sadam Husein. Monedero también ve «recado» en el garfio del enemigo de Peter Pan. ¿No recuerda el gancho a la hoz que conforma el anagrama del comunismo? Un problema: El autor de Peter Pan, J.M. Barrie, creó este personaje en 1901 y su estreno teatral, con su Wendy, sus niños perdidos y su Garfio se produjo en diciembre de 1904. Faltaban 13 años para la Revolución de Octubre y para que la hoz y el martillo tuvieran algún significado.
Ayer, el congreso de Podemos aprobó el impago de la deuda, una medida que nos daría grandes facilidades financieras en el futuro. El asunto de verdad, la organización de Podemos como partido, el duelo entre Pablo Manuel y Pablo Echenique se resolverá la próxima semana, con el voto de los 132.000 afiliados.
No sé por qué, pero a pesar de que los partidos españoles se han ganado a pulso el voto de castigo que supuso Podemos en las europeas, no acabo de ver en Pablo Manuel la cara del próximo presidente del Gobierno, por mucha ilusión que le haga y mucho que le aúpen las columnas. Las europeas eran gratis.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Aquel malvado y digno Drácula

Fuente: XLSemanal   15/10/2012  PATENTE DE CORZO  Autor: Arturo Pérez-Reverte

Aquel malvado y digno Drácula
Se ha mosqueado alguno -son los inevitables daños colaterales de esta página pecadora- porque hace un par de semanas, choteándome del lenguaje socialmente correcto, comenté que en eso, como en otras cosas, los españoles somos cada vez más gilipollas. Y un lector me reprocha que aplique el adjetivo en términos generales, sin matizar. Eso me recuerda un viejo chiste. Después de meter la pata en algo, un fulano comenta a un amigo suyo: «Somos gilipollas». El amigo responde: «No pluralices»; y entonces precisa el otro: «Bueno, vale, no pluralizo. Eres gilipollas».

Seamos justos. Aunque España es un lugar especialmente fértil para que toda estupidez propia o foránea arraigue y se reproduzca gorda, gallarda y lustrosa, el fenómeno no es sólo de aquí. Sólo somos otra panda de memos, a fin de cuentas. El fenómeno es internacional. Pensaba en eso esta mañana, viendo la publicidad de una película. Vampiros buenos y guapos que se enamoran y tal. Con sus penas y su corazoncito. Quizá es porque a los de mi quinta los vampiros nos parecieron siempre unos perfectos hijos de puta, o sea. Murciélagos con pretensiones. Gente vestida de etiqueta, fea de cojones, que se limitaba a su obligación, chuparles la sangre del pescuezo a señoras estupendas, habitualmente en camisón, y no se planteaba sentimientos ni puñetitas a la luz de la luna. Como mucho, meditaban sobre la soledad del vampiro, la eternidad y tal, dentro de un ataúd o sentados en una lápida del cementerio; pero no andaban de guateques, conducían motos o se morreaban escuchando canciones de Shakira. Por no hablar de los zombis, oigan. Aquellos muertos vivientes que antes se querían colar en la casa del bueno y merendarse a la familia, y ahora lo mismo bailan en discotecas que cuidan de su novia o de su mejor amigo. Zombis y vampirillos adolescentes, guapitos, imberbes, vestidos así como en Zara, y que parecen recién salidos del instituto. Los muy capullos.

Si nos vamos a los cuentos para niños y los dibujos animados, ni les digo. Chorrean mermelada hasta echar la pota. Todo cristo, incluso los malos tradicionales de toda la vida, es ahora bueno y simpático: vampiros, ogros, marcianos, magos, asesinos, bandoleros y demás, son de un entrañable que revuelve las tripas. Hasta las brujas malas -que además suelen estar anatómicamente potables en sus versiones modernas- tienen siempre una escena en la que se explica la razón freudiana por la que la sociedad las hizo perversas como son; e incluso algunas cambian de bando al final, movidas por la compasión y los sentimientos naturales en todo ser humano. Etcétera. Y qué decir de los malos de pata negra, con solera, como los piratas. Eso ya es para no echar gota. Ahora la única diferencia entre un feroz filibustero del Caribe y un reno de Santa Claus es que el filibustero lleva un parche en un ojo. Si no me falla la memoria, el último malo de verdad en una película de dibujos animados -admirable malo a secas, auténtico, digno, sin mariconadas, malo como Dios manda- era el capitán Garfio.
Dirá alguno de ustedes que qué pasa. Por qué ha de ser negativo que los malos sean buenos. Y a eso responde el simple sentido común: transformar en figuras adorables a todos los personajes que tradicional y universalmente han venido siendo claves para encarnar el mal en la imaginación de los hombres, en las fábulas, relatos y ejemplos con los que nutrimos el imaginario de niños y jóvenes, es escamotear referencias útiles, símbolos necesarios para identificar el mundo que los aguarda, y para sobrevivir en él. Un niño, sobre todo, necesita saber claramente que existen el bien y el mal, e incluso que la misma Naturaleza tiene sus propias maldades objetivas, intrínsecas. Sus reglas implacables. Y que, por todo eso, el mundo, la existencia, son territorios imprecisos, lleno de cosas hermosas pero también de amenazas y enemigos hostiles. De maldad y negrura. A ver cómo van a enfrentarse después a la vida y sus brutalidades unos chicos educados en la idea perversa de que todo lo real o imaginado es bueno, o puede serlo. De que el bien siempre triunfa, los pajaritos cantan y el mal se disuelve bajo la luz de la verdad, el amor y la razón. De que hasta los tiburones, los buitres y las serpientes son bondadosos. De que los malos no existen. Hacerles creer eso es criminal, pues sentencia a muerte, deja intelectualmente indefensos, a quienes necesitarán más tarde mucha lucidez y mucho coraje para sobrevivir en este mundo hostil. En la educación de un niño, la figura del malvado, la certeza de su negra amenaza, es incluso más necesaria que la del héroe.

sábado, 26 de julio de 2014

Exterminar cristianos

Fuente: ABC   24/07/2014    Autor: Gabriel Albiac
 
Exterminar cristianos
Voy siguiendo el genocidio de los cristianos en África. Más aún con asombro que con horror
ES público y notorio que no soy cristiano. Tec nicismos ajenos a cualquier afecto –y, más aún, a pasión alguna– me hicieron apreciar incompatible la apuesta de racionalidad estricta a la cual llamo filosofía con la apuesta de salvación y esperanza en la cual cifran los creyentes –no solo los cristianos– el sentido de sus vidas. En nada creo.
Es público y notorio que soy cristiano. Veo el mundo en los cánones de belleza que Renacimiento y Barroco modelaron. Me conmueven las Vespri della Beata Vergine de Monteverdi, a pesar de mi ruda ausencia de formación musical. Me asombra la prodigiosa ficción matemática que un fraile, Andrea Pozzo, elaborara para la iglesia de san Ignacio en Roma. La lectura de san Agustín o san Anselmo forma tan parte de mi estructura mental como la de Platón o Marx. Un amigo me preguntaba, no hace mucho, por qué mi último libro –que está dedicado a Blaise Pascal– se llama La máquina de buscar a Dios. No creo en dioses; pero parte de mi oficio de filósofo está en historiar cómo construyen a sus dioses los humanos. Y he dedicado igual tiempo a descifrar los enigmas de la escritura de Pascal que a comentar línea por línea y casi palabra por palabra la Ética de Spinoza. Al final, lo cristiano y lo griego están en mí en partes iguales: son mi horizonte. Y no creo en nada. Porque es mi oficio. Y, porque es mi oficio, sé que no todos los dioses son iguales.
Como griego y como cristiano –esto es, como ateo– voy siguiendo el genocidio de los cristianos en África. Más aún con asombro que con horror. Que el islam proceda a exterminar a quienes creen en dioses de otro nombre es trivial. Puede producir horror. Asombro, ninguno. El asombro no está siquiera en África. El asombro está en la cristiana Europa, que asiste a esa matanza de cientos de miles de devotos de Cristo en África con la más pulcra indiferencia. Algo hay de profundo odio a sí mismo en esta complacencia del europeo con la aniquilación de los pocos africanos en los cuales pudiera reconocer algo suyo.
Por los mismos días en los que media Europa exhibía, quejumbrosa, su disgusto ante el mal trato que da Israel a la banda de asesinos que gobierna Gaza, Hamás, el califato de Irak dictaba en Mosul sus primeras leyes. La más crucial de las cuales data del 17 de julio. Establecía que, para el 19 de ese mes, los cristianos quedaban proscritos en el territorio del EIIL. Se procedió a marcar con la N de nazara, «cristiano», las puertas de los hogares caldeos y a confiscarlos. Sus habitantes quedaban atrapados en una seca alternativa: conversión al islam o inmediato destierro. No cumplir el mandato es hacerse reo de pena de muerte; en una zona en la cual las ejecuciones masivas son parte de la rutina yihadista del nuevo Estado puesto en pie por el terrorista Abú Bakr al-Bagdadí, bajo su recién estrenada advocación teológica de «califa Ibrahim».
Es difícil establecer cifras seguras. Los cristianos llevan años ya huyendo de la zona. Pero no es aventurado calcular en más de medio millón el número de personas –sin distinción de sexo ni edad– amenazadas de muerte por la resolución del «califa». Y hay algo que hiela la sangre: todas esas buenas almas europeas (cristianas en su mayoría) que exhiben su escándalo porque una guerra en Gaza produzca cientos de muertos; y que ni siquiera alcanzan a preguntarse qué es eso que, sin guerra alguna, mueve a un gobierno coránico a exterminar a cientos de miles de gentes que practican religiones no del perfecto gusto del dios propio.

domingo, 20 de julio de 2014

La Catedral de Burgos, ingenieros y la perla de Pedro Sánchez

Tal día como hoy de 1221 el rey de Castilla, Fernando III, y el obispo Mauricio, ponían la primera piedra de lo que es hoy la armoniosa catedral gótica, templo dedicado a la Virgen María.
La Catedral de Burgos es una de las obras cumbres del gótico español y cronológicamente la primera representación de la arquitectura gótica clásica en la corona de Castilla y toda España.
Este templo sustituyó a la iglesia románica de tres naves que la precedió y que fue impulsada por Alfonso VI a finales del siglo XI.
La iniciativa de construir un nuevo templo más grandioso que el anterior fue del obispo Don Mauricio al que el rey Fernando III mandó recoger a su futura esposa Beatriz de Suabia en 1219. Es así como el obispo Mauricio recorre un largo camino desde el corazón de Castilla hasta las tierras del Sacro Imperio Romano Germánico atravesando toda Francia.
Es fácil suponer que en su recorrido observaría la grandeza del gótico que se estaba erigiendo por aquellos años en Francia y, deseoso de imitarlo, influyó en el monarca para un nuevo y ambicioso proyecto.   
En la catedral gótica de Burgos se perciben dos fases claramente identificables: la de estilo gótico clásico (siglos XIII y XIV) que desarrollan los primeros maestros y la segunda de estilo gótico flamígero, protagonizada por la familia Colonia.
La primera piedra como se ha escrito antes se coloca en 1221. No se conoce la identidad del primer maestro de la catedral, aunque es de suponer que fuera extranjero, posiblemente francés, puesto que trae un modo de construir -el llamado en la actualidad gótico clásico- que es desconocido en la España de comienzos del siglo XIII. 
Hasta hace algún tiempo se especuló con que este maestro fuera Ricardo, vinculado a la actividad que se desarrolla en el monasterio de las Huelgas. Sin embargo, en la actualidad esta posibilidad ha quedado descartada.
Lo que sí es deducible es que este maestro francés conocía la actividad realizada en la catedral de Bourges, cuya cabecera se asemeja a lo que hoy se considera que era la primitiva cabecera de la catedral de Burgos, ya gótica. Esta cabecera primitiva tenía una girola con una serie de capillas radiales intercaladas entre contrafuertes. 
Hacia 1233-1240 el edificio ha evolucionado con gran rapidez y se ha alcanzado el transepto y se avanza en las naves hacia los pies.
En una fecha próxima a 1240 se hace cargo de las obras el segundo maestro, del que sí se conoce su identidad. Se trata del Maestro Enrique, que trabajará también en la catedral de León.
No sabemos la causa de su decisión, pero el caso es que Enrique decide modificar el planteamiento de la anterior cabecera y transformarla radicalmente, disponiendo un profundo presbiterio de tres tramos, rodeado de una amplia girola, a la que se abren cinco amplias capillas poligonales, precedidas por dos capillas rectangulares a cada lado, tal y como se había realizado en Reims. Los refuerzos son con arbotantes.
Se sabe que ha finales de la sexta década del siglo XIII (1255-1260) se está trabajando ya en el hastial occidental y en sus portadas.
A partir del siglo XIV se hicieron grandes transformaciones en las capillas de la girola.
La catedral de los siglos XIII y XIV va a recibir un nuevo impulso en el siglo XV, con la aportación de Juan de Colonia y, sobre todo, su hijo Simón.
Ellos traen el gótico flamígero germánico a Burgos. En este impulso se embellece la fachada occidental construyéndose las famosas agujas que rematan las torres.
También se levanta el cimborrio, obra del alemán Juan de Colonia a finales del siglo XV, que posee una bóveda estrellada con plementería calada. El cimborrio causa ruina en el XVI, rehaciéndose en ese mismo siglo por Juan de Vallejo en estilo plateresco.
En esa época también se realizó la Capilla de los Condestables de Castilla, al ampliar la capilla radial central de la girola, para construir su cámara funeraria.
           
              
          
         

VA DE INGENIEROS
>>Un cura, un médico y un ingeniero estaban jugando al golf una mañana, y les había tocado detrás de un grupo de jugadores especialmente lento.

Ingeniero: ¿Qué pasa con estos tíos?. Debemos llevar esperando más de 15 minutos.

Médico: No lo sé, pero nunca había visto tanta ineptitud.

Cura: Eh, ahí viene el cuidador del campo. Vamos a hablar con él.

Cura: Hola Manolo, ¿qué pasa con ese grupo que va delante de nosotros?¿No son un poco lentos?

Manolo: Oh si. Es un grupo de bomberos ciegos. Ellos perdieron la vista cuando estaban salvando nuestras instalaciones el año pasado. Por eso les dejamos jugar gratis siempre que quieran.

(silencio)

Cura: Eso es trágico. Esta noche tendré una oración especial para ellos.

Médico: Buena idea. Yo voy a hablar con un colega Oftalmólogo para ver si hay algo que pueda hacer por ellos.
Ingeniero: ¿Y por qué no juegan de noche?

>>Están cenando un médico, un abogado y un ingeniero, y hablan acerca de que carrera hubiera estudiado Jesucristo si existiesen las universidades actuales en aquella época.

Médico: Yo pienso que habría sido médico, pues siempre mostró mucha preocupación en sanar a los enfermos, y esta tarea nos corresponde a los médicos.

Abogado: No. No. Es evidente que habría sido abogado, porque buscaba siempre la justicia, y ¿qué mejor que un abogado para administrarla?

(se produce un largo silencio, en espera de que hable el ingeniero)

Al cabo de unos segundos, el médico dice al ingeniero:

-. Pero, ¿ es que no crees que Jesús habría sido ingeniero ?
Ingeniero: Hombre... Gustarle..., le hubiera gustado, pero no sé si lo habría conseguido.

>>En la época de la Revolución Francesa, había tres hombres que iban a ser ejecutados mediante la guillotina. Un granjero, un herrero y un ingeniero. Las razones no las sabemos ni nos importan.

El primero de ellos fue llevado al patíbulo, y el verdugo le preguntó si tenía algunas últimas palabras que decir. El granjero dijo que sí, que le gustaría rezar una oración. Después de arrodillarse y rezar, el verdugo colocó su cabeza en la abertura de la guillotina y tiró de la cadena. La cuchilla comenzó a bajar rápidamente, pero se detuvo a 2 cm del cuello del granjero. Todo el mundo se asombró y pidieron al verdugo que le dejara marchar. Esto debe ser una señal de los dioses. Así, el verdugo perdonó su vida.

El siguiente turno era el del herrero. Después de preguntarle por sus últimas palabras, también quería rezar una oración. Ocurrió exactamente lo mismo. Cuando tiró de la cadena, la cuchilla comenzó a bajar rápidamente y se detuvo a 2 cm del cuello del herrero. Por la misma razón, el verdugo le dejó marchar, y, como hizo el granjero, corrió a esconderse en el bosque más allá de las montañas.
Finalmente, el ingeniero fue llevado al patíbulo. Cuando el verdugo le preguntó si tenía algunas últimas palabras, contestó "no", pero señalando a la parte superior de la guillotina dijo: "hay un nudo en la cadena"...

LA PERLA DE PEDRO SÁNCHEZ

"La diferencia del socialismo español con la derecha europea es la misma que con la derecha española" Barcelona 19/07/2014
 * Pedro Sánchez es el secretario general del PSOE, aunque no nombrado oficialmente,  pero que actúa como tal después de haber sido elegido por los militantes socialistas.

Comentario: Esa es la diferencia entre los socialistas europeos y los españoles señor Sánchez. Para los primeros el primer objetivo es el bien común de los ciudadanos y si para ello tienen que pactar con la derecha se pacta. Para los socialistas españoles lo primero es su bien común, el de los socialistas, claro.


sábado, 19 de julio de 2014

Pablo Iglesias y el puritanismo

Fuente: El Diario de Sevilla  19/07/2014   LA TRIBUNA    Autor: Víctor Vázquez

Pablo Iglesias y el puritanismo
UN pacto social como el de la Constitución sólo se sostiene si son reales unas condiciones mínimas de igualdad democrática y material, y lo cierto es que, en los últimos años, ha habido muchas señales de que estas condiciones igualitarias pierden su vigencia en nuestro país. Por ello, creo que a nadie le debería sorprender, incluso si ha tenido la fortuna de permanecer al margen del reparto de la pobreza, que una parte de la ciudadanía haya compartido y hecho causa común de su indignación, poniendo en cuestión la justicia del marco político en el que viven.

Lo que sí resulta sorpresivo, en cambio, de todo este proceso que nació, en principio, como un movimiento asambleario y errático, ha sido que a la postre haya encontrado su "pastor", y decimos pastor en el sentido protestante, o mejor dicho, puritano, del término, en la figura carismática del profesor Pablo Iglesias. Y es que, si bien el 15-M o movimientos políticos como Podemos son manifestaciones originales de un nuevo tiempo político, su carácter inédito no iguala al que tiene la irrupción de este puritanismo en una historia política, la española, tan ajena al influjo protestante.

La vinculación de Pablo Iglesias con la tradición puritana creo que ha sido bastante explícita. Desde su desembarco mediático, Iglesias ha mostrado intencionadamente que es alguien que se expresa desde la convicción que da el conocimiento de la verdad; que es alguien avalado por la pureza de sus obras y su modo de vida; y que tiene la aspiración de construir el Estado como una estricta comunidad moral. En este sentido, Iglesias se sitúa a la contra de la posmodernidad, con un discurso que, sobre este puritanismo, puede calificarse de todo menos de líquido.

Es probable que sea esta nitidez la que explique parte de su éxito. Así, frente a la cosmética y banalidad del inmediato pasado zapateril, el votante de izquierda ha contrastado en Iglesias el encanto sólido de un discurso basado en la creencia; y todos aquellos que debaten bajo el pacto tácito del cinismo se han encontrado con un político que aspira a hacerlo desde las exigencias que impone la verdad. Aunque suene paradójico, para sorpresa de todos, Iglesias se ha situado en el lado de los que combaten esa tiranía del relativismo de la que, desde sus antípodas, hablara el papa Benedicto.

También se han equivocado quienes juzgaban a Iglesias como alguien embriagado por la juventud y propenso al error. Pese a que su discurso en la forma está cargado de fervor, en su contenido no es sólo sobrio, sino que es, como el de un buen puritano, abstemio, es decir, el discurso de alguien que no mezcla, que no prueba un sorbo de lo que está mal y vive siempre lejos de contradecirse. Un discurso en el que la impronta calvinista se hace patente en una no disimulada desconfianza intelectual hacia la alegría y hacia cualquier otra forma de comunión que proceda del júbilo.

Pero el puritanismo político tiene peajes y limitaciones. Decía Chesterton que tras el puritanismo hay un deseo de guarnición, la obsesión por trazar una frontera con el impuro, por cerrar el círculo de lo que uno es, aun cuando esto impida participar en algo de lo que son los otros. Haber pronunciado la frase "el terrorismo causó dolor, pero también tiene explicaciones políticas" fue uno de los pocos errores públicos de Iglesias y su origen no tiene que ver con la calumniosa simpatía terrorista que de forma zafia e impune le otorgan. El error de esta frase se encuentra en el uso de la conjunción adversativa. Lo que ocurre es que con ella Iglesias no quiso justificar el terrorismo, sino justificarse a él y evitar que, sobre cualquier tema, alguien pudiera confundir su opinión con la de los impuros. Con el "pero" Iglesias marcaba la diferencia de su territorio moral, y esa obsesión, en este caso, le llevó a decir algo impropio de alguien inteligente.

Es esta necesidad de apartarse de la impureza, del magma sucio de la historia, la que obliga también a Iglesias a condenar el relato de la transición española, en tanto éste no sería sino el producto de las maniobras lampedusianas del monarca y sus cortesanos, y de la proyección sobre toda la sociedad de la hegemonía de los grupos dominantes. Este relato alternativo puede ser intelectualmente sugerente, pero esbozado así, sin ninguna concesión, implica a su vez algo tan cruel como obligar a reconocer a buena parte de los españoles que prosperaron en estos años, que han llevado una vida de mentira, y en tanto dóciles súbditos, casi de pecado.

Walt Withman escribió aquello de que sólo contradiciéndose a sí mismo el hombre es capaz de ser inmenso y contener multitudes. Pablo Iglesias ha demostrado que es que es un gran predicador, que puede fundar una comunidad y ser un pastor ejemplar, pero si aspira a regenerar un país en el que hay un pluralismo razonable de formas de vida no podrá hacerlo sobre su estricto puritanismo sino que tendrá que asumir la angustia de la contradicción. Esto supone estar dispuesto a cambiar de opinión, a comulgar con la alegría ajena e, incluso, en alguna ocasión, a dejarse convencer con argumentos.

viernes, 11 de julio de 2014

Mendrugo y cerrojo

Fuente: El Mundo   8/07/2014   OUROBOROS    Autor: Luis Miguel Fuentes

Mendrugo y cerrojo
LOS JÓVENES comunistas de siempre... Cambian el peinado o la bicicleta, pero son el mismo afilador de toda la vida, antiguo como los aguadores. El problema es que, vistan de Bon Jovi, de señora palestina o de Comic-Con, aún no han definido cómo sería un comunismo democrático, si acaso lo conciben. Por eso los conocemos más por sus enemigos (el capital con su sarro de oro y pobres, Botín como la bruja Avería, ese Tío Sam entre hipnotizador y hombre bala...), y también por unos mantras que no dejan de ser bocados al aire, tan vagos como comunes e interpretables (igualdad, justicia social...). Alberto Garzón reconocía ayer aquí que su modelo no era la URSS de cosmonautas pordioseros ni la Corea del Norte de insectos humanos, pero no decía más de su alternativa, cuántos pelos cogía de Marx, Castro o Chávez para hacerse la peluca que vende. En Andalucía, IU se mueve entre el cicloturismo guerrillero y el colaboracionismo poético con este PSOE tan corrompido como folclórico. Maíllo parece buena gente pero tampoco sabemos si quiere hacer franquicias de Marinaleda, abanicos para Susana Díaz o discos republicanos como de La Argentinita. No sabemos de su modelo de sociedad más que esa macedonia de historia, fetiches, estribillos y barbas. Los de Podemos son casi idénticos, aunque con más apego por la improvisación bongosera que por los antiguos evangelios revolucionarios.
Hay palabras que no bastan por sí mismas sin su desarrollo, cómos y peros. Democracia es una, y muy importante. La de Atenas tenía esclavos. Muchas dictaduras se han puesto irónicamente ese apellido o bigote. En las asambleas de esquina o polideportivo suelen vencer el grito y el miedo a que la mano alzada te marque. Son tristemente compatibles las elecciones y la ausencia de Estado de Derecho, y las mayorías pueden ser tiránicas si no se respetan las libertades individuales. La izquierda se engola con palabras como igualdad o justicia, pero olvidan la libertad. «Pan, techo y trabajo», pedían hace poco. Los esclavos tenían eso. No debería bastarnos. Tampoco la partitocracia actual. Y para decirlo no hace falta sobradismo callejero.
Conviene mirar tras las palabras logotipo, y en la izquierda aún asoman demasiados fantasmas totalitarios. A cuenta de la reciente guerra de banderas sotana o mortaja y su republicanismo macetero, conversé por Twitter con un miembro de IU, cargo en un ayuntamiento catalán, orgulloso de la tricolor de su despacho. Yo le decía que el espacio público, que es común, no puede tener ideología (eso es «res publica»). Él me replicó que «tiene la ideología que emana de la soberanía popular». Ahí estaba el fantasma: la legitimación de una ideología de Estado. Ni siquiera se daba cuenta de las contradicciones que acarreaba esa afirmación, que justificaría igual una religión de Estado (ellos, tan laicos), y hasta que TVE o Canal Sur sean órganos de propaganda de los gobiernos. Jóvenes o viejos con las mismas garrotas y aporías... Y el mismo repelús. Ese antiguo frío suyo de mendrugo y cerrojo.

miércoles, 2 de julio de 2014

Crímenes del cristianismo

Fuente: El Mundo  21/03/2014  A DISTANCIA   Autor: Alfonso Lazo

Crímenes del cristianismo
INSTITUCIÓN INTOCABLE, llama un crítico de cine a la Iglesia católica comentando la película Philomena, por otro lado excelente. ¿Qué querrá este buen hombre? Seguramente que ahorquen al Papa en la plaza de San Pedro para ejemplo universal. Porque en España, al margen de los partidos políticos, no existe institución más vilipendiada, criticada, calumniada, convertida en caricatura y puesta en la picota que la Iglesia: un cura le mete mano a un monaguillo en las antípodas, y nuestras televisiones se llevan cuatro meses hablando del asunto. Aquí no hay cineasta, ni intelectual de medio pelo, ni artista plástico de vanguardia que no busque escandalizar con los crímenes del cristianismo, obviando, va de suyo, las matanzas de las que rebosa la Historia de todos los pueblos y tribus del mundo. A no tardar mucho, pienso, los partidarios de que la Junta expropie la mezquita de Córdoba (¿para cuándo la expropiación de la Giralda?) nos hablarán del supuesto genocidio de musulmanes que llevaron a cabo Fernando III (¡el santo!) y los Reyes Católicos; pues crímenes, desde luego hubo.
Leo la Historia de los francos de Gregorio de Tours, por primera vez traducida del latín al español en una cuidada edición de la Universidad de Extremadura. Es el retrato directo y fiel del comienzo de la barbarie en Europa después del hundimiento de Roma y de la civilización grecolatina. Los obispos del siglo VI que aparecen en la obra son salvajes, codiciosos, lujurioso, propietarios de inmensas fincas trabajadas por esclavos. Situación propicia, se comprende, para hablar con justeza de los crímenes del clero. Pero Gregorio y sus colegas del episcopado no podían ser sino bárbaros, como lo era la sociedad entera desde el rey al último de los siervos. Con una diferencia: la clerecía estaba salvando lo poco que quedaba de la cultura clásica. Un estudioso serio de hoy debería huir como de la peste de la tentación del presentismo que juzga el pasado con los valores del presente. Los historiadores rigurosos recurren a los métodos seguros de la «Historia cuantitativa» y de la «Historia comparativa»; o sea, enumerar y comparar: enumeremos los crímenes de la Iglesia, sí, pero comparemos también con otros crímenes, porque no es de recibo condenar las cruzadas y silenciar la expansión guerrera del islam.
Hablemos por ejemplo de la Inquisición española y de sus víctimas. Para informarme recurro entonces a mis amigos especialistas en los siglos XVI, XVII y XVIII. Me dicen que, como mucho, en esos trescientos años las condenas a muerte del Santo Oficio andarían en torno a las seis mil, entre herejes, judíos conversos sospechosos de judaizar y alguna que otra bruja. Una barbaridad, cierto; aunque qué decir de los 80 millones de asesinados por el comunismo en setenta años. Comparación que no cabe limitarla sólo a los números, porque los últimos papas (Juan Pablo II, Ratzinger, Francisco) han pedido mil veces perdón por los pecados de la Iglesia, mientras aún estamos esperando de Diego Valderas (ocurrente inventor de la Memoria Democrática) alguna disculpa por los crímenes históricos del comunismo en el mundo, incluida Andalucía durante la guerra civil. Diferencias entre el trabajo del historiador y la propaganda sectaria.

lunes, 30 de junio de 2014

Izquierda y cristianismo

Fuente: El Mundo  27/06/2014  A DISTANCIA  Autor: Alfonso Lazo

Izquierda y cristianismo
TOPO CON UN número atrasado de otro periódico donde un profesor de Bioquímica de la Universidad de Granada arremete contra las primeras comuniones. Mejor dicho, contra la costumbre de obligar a los niños a confesarse antes de comulgar, e incluso contra la confesión auricular en sí. Casi estaría de acuerdo con el profesor, si el artículo no fuese una mera percha para un ataque a fondo contra el cristianismo.

El profesor no lo dice, pero por el contexto queda claro que él se ve como persona de izquierdas y progresista, reacio a un «sometimiento acrítico al dogma y la irracionalidad». «El adoctrinamiento catequístico en la parroquia o en la escuela -añade- puede perjudicar la racionalidad y la moralidad de los niños». O sea, privemos a los padres de enseñar valores y creencias a sus hijos. Mas, entonces, quién debería educar. Sólo cabe una respuesta: que el Estado y los pedagogos de servicio fijen la doctrina, la moral y el pensamiento obligatorio desde la infancia. Y, en efecto, así fue siempre entre los regímenes totalitarios. De hecho, la actitud ante el cristianismo es hoy lo único que separa de verdad la izquierda de la derecha. Para la izquierda el cristianismo es un tumor a extirpar. Para la derecha, la religión es un asunto que ni le va ni le viene. Todos los demás distingos son florituras y palabreo, porque como la presente crisis demuestra no hay diferencia alguna entre gobiernos de izquierdas y de derechas.

Hace cosa de una semana, el ex consejero de la Junta Antonio Ávila escribía sobre el significado de ser de izquierdas: «La izquierda representa la razón frente a los dogmas». Me pregunto de qué izquierda estará hablando este buen señor. Pues hay una izquierda que no ha vivido sino de los dogmas. Nada tan dogmático como el marxismo hasta que cayó el muro de Berlín. ¿Cabe algo más escolástico que suponer de izquierdas todo lo bueno, lo inteligente, lo honesto, lo simpático y lo guapo? Puestas las cosas así, salvo a un monstruo genocida, a nadie se le ocurriría ser de derechas. Fuera de la izquierda no hay salvación, dicen los que acusan a la Iglesia de dogmática.

Cuando la izquierda atea habla (y habla continuamente) de los crímenes del cristianismo y de su incompatibilidad con el progreso, la historia comparativa pone en evidencia la mala fe; porque basta recordar los 70 millones de muertos del comunismo, o a los progresistas de los años 20, 30 y 40 del siglo pasado pidiendo la esterilización de 'deficientes e inferiores'. En 1929, Bertrand Russell, icono de los progresistas de la época, reclamaba del Estado la esterilización obligatoria de «idiotas, imbéciles y débiles mentales». Tres conferencias (Londres, 1912; Nueva York, 1927 y Nueva York, 1932) pidieron «la selección de nacimientos y la eliminación de gente inservible».

Crímenes del cristianismo los hubo. Y asimismo hubo una desacralización de la naturaleza, hasta entonces llena de dioses habitantes de fuentes, árboles y cuevas, que hizo posible la ciencia; ateos, llamaban los paganos a los primeros cristianos. Y hubo también una idea de la igualdad ante Dios (incluidos idiotas, tarados y débiles) que hizo posible la Ilustración, la democracia y hasta el socialismo. La Historia, o se cuenta entera o uno se calla.

martes, 24 de junio de 2014

Los 10.000 aforados y las comparativas manipuladas


Los 10.000 aforados y las comparativas manipuladas

Una gráfica de Antonio Delgado comparando el número de aforados en España, Europa y Estados Unidos, ha recorrido con fuerza las “redes sociales”. En un intento de explicar la excepcionalidad de los aforamientos en España, lo único que hizo fue una manipulación estúpida de los datos. El problema, es que el no es el más culpable, sino que lo son todos los medios que repiten una información un tanto errónea, al omitir que el impeachment americano es el equivalente aforamiento en España por lo que en Estados Unidos, también hay aforados…y en Portugal, Francia, Alemania, Italia, Brasil, UE…pero muchos más de 1 o 2.
NOTA 1: Antes de seguir leyendo, le advierto que NO soy abogado. Lo único que he hecho ha sido tirar de Google y del puto sentido común que no tienen la mayoría de los periodistas españoles.
NOTA 2: Esto inicialmente era una respuesta a @adelgado por la desafortunada comparativa, aunque espero que sirva para evitar seguir hablando de los políticos aforados como hicieron Rosa Díez el año pasado (respuesta de Gallardón) o hace poco es te artículo de El mundo (Los 10.000 ‘intocables’ políticos).
NOTA 3: Antonio Delgado ha escrito una aclaración en todo lo relativo al gráfico y en respuesta a este post Así hice el gráfico de los 10.000 aforados
 
https://cienciasycosas.files.wordpress.com/2014/06/imagen111.png 
Modificación en base al tuit de @adelgado.

Una gráfica surgida a cuenta del posible aforamiento del Rey Juan Carlos y de la Reina Sofía, corrió con gran velocidad las mal llamadas redes sociales. Más de 2100 retuits para clamar contra el aformiento, dando por válidas las cifras, ya que la persona en cuestión, tiene bastante credibilidad en esto de los datos porque se lo ha ganado.
Aunque en el tuit original hay algunas críticas a la gráfica, la realidad es que el tuit circula y circula. Esto España.
Es destacable, que en pequeño se puede leer que sólo 2000 correspondería al aformiento de políticos, intentando evitar el nacimiento de un bulo social, pero si hay una lección que hemos aprendido de las redes sociales, es que casi nadie se lee lo que comparte y si hay una gráfica de por medio, te fijas antes en la gráfica que en lo que pone la gráfica porque como recuerda Álvaro Millán (@alvaromillan) (Antonio, siendo periodista como eres sabes q la gente leerá ese gráfico en clave d ‘hay 10k políticos aforados’).
¿10.000 (políticos) aforados?
Conviene indicar que el número que cita el autor, proviene de un libro “Tratado Jurisprudencial de Aforamientos Procesales”; que el año pasado tuvo una gran repercusión a cuenta de que UPyD pidiera en el Congreso acabar con los casi 10.000 políticos aforados, utilizando las cifras del citado tratado, sin comprobar si realmente son ciertas. A inicios de este año, volvió a tener una gran repercusión de nuevo a cuenta de la sentencia de Berlusconi.
Como consecuencia, se recuperó y rápidamente se tradujo en 10.000 políticos aforados como nos recordaba este ¿artículo? en El Mundo (Los 10.000 ‘intocables’ políticos) y volvimos a tener un nuevo bulo como el de los 400.000 políticos, en un momento en el que la casta de Podemos estaba en pleno auge. Por lo que veo, UPyD ha vuelto a la carga para pedir quitar el aforamiento a los jueces.

De 10.004 -con el Rey Juan Carlos como probable último miembro en entrar en esta privilegiada lista- a poco más de 600. Así de contundente es la receta de UPyD para acabar con el récord mundial en aforados que ostenta España y que pasa, simple y llanamente, por cumplir al pie de la letra lo que marca la Constitución de 1978, que solo contempla esta figura para el presidente del Gobierno, los ministros de su gabinete y para los diputados y los senadores. En sentido contrario al camino emprendido por el PP, que pretende proteger al rey saliente en un tiempo récord, la formación que dirige Rosa Díez no solo considera que no hace falta conceder este privilegio a Don Juan Carlos sino que, además, ha formulado dos enmiendas al Proyecto de Ley Orgánica del Poder Judicial para asestar un buen tijeretazo a la lista de los 10.000.
En este mismo sentido, Madina también se suma a esta orgía de la demagogia pidiendo la reducción de los 10.000 aforados…(Vía David Cabo)
P. ¿Debe apoyar el PSOE el aforamiento del Rey Juan Carlos?
R. Lo tenemos que discutir, pero no es un problema tan grave el aforamiento en un país con 10.000 aforados, un número que clarísimamente debe bajar.
Además, la comparativa que hace Antonio Delgado es una manipulación, ya que indica “resto Unión Europea” cuando los autores del tratado únicamente comparan 3 países y que yo recuerde, el territorio de la Unión comprende el de todos sus estados miembros, que son: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumanía y Suecia.
¿Cuántos aforados hay en realidad? ¿Cuántos de ellos son políticos?
Lo primero que hay que decir, es que la cifra de los 10.000 aforados, es una cifra al azar, con un poco de exactitud pero que en función del tipo de aforamiento nos vamos a 250.000 aforados en España.
Es una cifra bastante compleja de calcular y sí, incluye políticos, pero también todos los miembros del Poder Judicial (jueces y fiscales), que en el caso de dar por válida esa cifra de 10.000, son 5.171 jueces y 2.407 fiscales, por lo que en ningún momento podríamos hablar de 10.000 políticos aforados tal y como se está haciendo en las “redes sociales”.
Habría que añadir el aforamiento que tienen los cuerpos de seguridad del estado con lo que la cifra subiría hasta 220.000-250.000 aforados al incluir aguardias civiles, policías nacionales, autonómicos y locales que también están aforados a las audiencias provinciales.
En el caso de los políticos, serían aproximadamente unos 2.000 (Congreso Diputados, Senado, Parlamentos autonómicos, Presidentes y consejeros autonómicos…) aunque en cada Comunidad hay algunas excepciones, por lo que de los 616 parlamentarios nacionales, el resto serían autonómicos.
La única explicación más o menos clara de donde salen los 10.000 aforados, la hizo el Ministro de Justicia en respuesta a Rosa Díez cuando presentó lo de los “10.000 políticos” en el Congreso
Y ha defendido que el aforamiento “no es una figura en beneficio del aforado, sino de la institución a la que pertenece”. Pero aún más, de “los 10.000 políticos aforados” que Rosa Díez ha dicho que hay en España, 7.000 son jueces, magistrados y fiscales en ejercicio. De los 3.000 restantes, la mayoría dependen de los estatutos de Autonomía -leyes orgánicas que no puede cambiar el Gobierno- o se derivan directamente de los artículos 71 y 102 de la Constitución.
“¿Qué queda del legendario ejército de 10.000 aforados?”, se ha preguntado Gallardón irónicamente. Para responder que si el Gobierno pretendiera legislar para reducir el número de aforados, sólo podría hacerlo en 57 casos: los miembros del Consejo de Estado, del Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas y el defensor del Pueblo y sus adjuntos.
A continuación, le ha vuelto a pormenorizar que el Gobierno y el Congreso sólo pueden eliminar el aforamiento de 57 personas de 10.000 y ha rechazado que Díez “lance la idea de que el aforamiento es un privilegio” o de que “diga que los jueces y fiscales son políticos”.
Por último, ha acusado a Díez de no haberse leído el estudio en el que ha basado su interpelación -”se ha leído únicamente las notas que le han pasado”-, y le ha pedido que “la próxima vez que suba a esta tribuna, se documente más” para que “no vuelva a calificar a nuestros jueces de políticos privilegiados”.
Por si no se fían de las palabras de Gallardón, en HayDerecho han ido explicando la cifra de los jueces y los otros no políticos a los que se refiere Gallardón a lo largo de varios post en diferentes años.
Además, son también aforados ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo los enumerados en el art.57.1 párrafo 2º de la LOPJ que son (además de los ya citados) el Presidente del TS, Presidente del Tribunal Constitucional, vocales del CGPJ, Magistrados del TC y del TS, Presidente de la AN y de sus Salas, Presidentes de los TSJ, Fiscal General del Estado, Fiscales de Sala del TS, Presidente y Consejeros del Tribunal de Cuentas, Presidente y Consejeros del Consejo de Estado y Defensor del Pueblo, Magistrados de la AN o de un TSJ. Más aquellos supuestos que contemplen los Estatutos de Autonomia. Y aquí esta el quid de la cuestión de la extensión del aforamiento, porque por supuesto los Estatutos de Autonomía han declarado aforados a todos sus parlamentarios, Gobiernos, Defensores del Pueblo, e incluso en algunos casos a sus adjuntos, como ocurre con el Estatuto de Autonomía de Andalucía.Solo que esta vez el órgano judicial competente es el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma correspondiente, en concreto su Sala de lo Civil y Penal. Que también conoce de las causas penales contra jueces, magistrados y miembros del Ministerio Fiscal por delitos y faltas cometidos en el ejercicio de su cargo en dicha Comunidad, salvo que corresponda al Tribunal Supremo, de conformidad con el art.73 de la LOPJ
Año 2012 – Hay derecho (Los imputados aforados: una explicación racional del apego al escaño)
Pero ya se sabe: Spain is different. Enmendar completamente este trato privilegiado tan injustificado no es fácil. Exige modificar la Constitución en el caso de los parlamentarios y los ministros, y los Estatutos de Autonomía en el caso de los diputados y consejeros autonómicos (aunque ahora que tan proclives son algunos a la enmienda constitucional se podía aprovechar la oportunidad). Pero, en cualquier caso, y dado que el Gobierno parece decidido a meterle mano a unas cuantas Leyes Orgánicas (como la del Consejo General del Poder Judicial, sin ir más lejos) podían aprovechar también el trámite para acabar con aforamientos tan curiosos como los vocales del Poder Judicial, los magistrados del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional, el Presidente del TSJ, los Fiscales de Sala del TS y de la Audiencia Nacional, por no hablar del Defensor del Pueblo, ¡de sus Adjuntos!, de los Consejeros del Tribunal de Cuentas, de los del Consejo de Estado, los Generales del Ejército, los Almirantes, el Fiscal Togado, los Defensores del Pueblo autonómicos…. y los miembros de la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Autonómica y hasta la Policía Local. Unos aforados al TS, otros a los TSJ y otros a las AP, pero todos con idéntico privilegio. Podrían hacerlo, sin duda, pero nos tememos que cuando hablan de reforma sólo es para añadir más gente todavía (aquí), tan escandaloso les parece que la Infanta pueda poner sus pies en un Juzgado de Instrucción (y la verdad es que un tanto discriminatorio es…. en comparación con el resto de la tropa, al menos).
Hay derecho (El aforamiento en España: una singularidad universal. (¿Y por qué?))
Como podemos ver, la cifra de los 10.000 aforados, es más bien un redondeo (o una cifra elegida al azar al no incluir a los cuerpos de seguridad) y donde el grueso de los aformientos, son de jueces y fiscales aunque este aforamiento se limita a las actuaciones en el ejercicio de sus funciones, no fuera de éstas.
Se podría hacer una clasificación en función del tipo de aforamiento como ocurre con los jueces, aunque para resumirlo (sin incluir el número de policías, guardias civiles….), más o menos quedaría así…aforados en españa
Las comparativas o cómo no buscar en el puto Google
Se dice también que esto del aforamiento es una singuralidad que sólo existe en España y para ello se dice como en este artículo de El País de ayer, que en Francia, Alemania, Portugal Italia o Estados Unidos (paíes que se emplean en las noticias sobre lo del aforamiento) no tienen aforados, a excepción del Presidente de la República o Primer Ministro.
1403291510_620596_1403291565_sumario_normalModificación de la infografía de EL País (España es el país europeo con mayor número de personas aforadas)
En lugar de decir que no hay aforamiento, lo que habría que decir es que el aforamiento no está tan extendido en el resto de Europa…¿o sí?

Aunque el aforamiento y la imunidad parlamentaria son cosas diferentes, en la práctica en la mayoría de países, actúan de forma similar o igual a la española con los diputados y senadores. Pero es que si leemos en detalle los estatutos que rigen en el Poder Judicial de algunos países como Portugal, nos encontramos que los 1400 magistrados portugueses tienen aforamiento propio… por lo que aquí ya definitivamente patina la comparativa.

De la misma forma, en España los jueces y fiscales son aforados, pero por delitos por no relacionados con su cargo, no son aforados… ¿Los incluimos igualmente en la lista de los 10.000? Si no los incluimos, la cifra de los 10.000 bajaría a cerca de 2.000…
En la mayoría de los casos de los diferentes países, la situación es parecida a la de los diputados españoles con las peticiones de suplicatorio, ya que por ejemplo en Italia la condición de inmunidad equivaldría un poco al del aforamiento español, donde aunque puede ser juzgado, para que la condena se haga efectiva tiene que autorizarlo 3 veces el Parlamento.
Les invito a hacer una búsqueda rápida en Google con un personaje singular como Berlusconi y que se empleó como ejemplo de que en el resto de países no existe tal inmunidad o aforamiento porque pudo ser juzgado por tribunales ordinarios. La realidad es que Berlusconi mantuvo inmunidad parlamentaria por la que no pudo ser juzgado durante años… lo que se le critica al aforamiento en España de la dilación de los procesos.
2011
Silvio Berlusconi está imputado en tres juicios y se le investiga en otros dos más. Aunque llegue a ser un simple diputado, la inmunidad parlamentaria seguirá protegiéndolo. Hasta ahora ha podido escabullirse, alargando los tiempos ya bíblicos de la justicia italiana, gracias a varias leyes confeccionadas a la medida de sus líos.Una mayoría disciplinada se las aprobaba sin rechistar. Sin embargo, existen órganos de garantía por encima del Parlamento.
El Tribunal Constitucional consideró ilegal la ley Alfano —que suspendía los juicios a los cuatros cargos más altos del Estado—, y un referéndum con mucha participación tumbó la norma del “legítimo impedimento” (que establecía algo así como: “No puedo acudir al banquillo porque estoy muy ocupado gobernando el país”). Pese a ello, Berlusconi podría seguir esquivando los tribunales si justifica su ausencia con compromisos políticos como, por ejemplo, una sesión en el Congreso.
Sin embargo, si hubiera sentencia condenatoria, el Parlamento podría desaforar al tres veces primer ministro, que se vería así a las puertas de la cárcel.
Sólo cuando hubo condena en firme en 2013, se pudo comenzar a hablar de que Berlusconi podría perder la inmunidad parlamentaria hasta que finalmente fue expulsado del Senado y perdió la citada inmunidad y el aforamiento que le daba el cargo.
El aforamiento y el impeachment
En la Comisión Europea nos encontramos que los 751 Europarlamentarios tienen inmunidad parlamentaria que se convierte de facto en un aforamiento (Véase la retirada de inmunidad a Marine Le Pen para poder ser investigada en Francia por “incitación al odio racial”), al igual que los funcionarios de la Comisión (33.039 empleados) con un aforamiento e inmunidad similar a la de los jueces en España, pero que se extiende a TODOS los países de UE en donde ejerzan su cargo.
(“Protocolo sobre los privilegios y las inmunidades de las Comunidades Europeas” (PDF) )
Artículo 8
No se impondrá ninguna restricción de orden administrativo o de otro tipo a la libertad de movimiento de los miembros del Parlamento Europeo cuando se dirijan al lugar de reunión del Parlamento Europeo o regresen de éste.
En materia aduanera y de control de cambios, los miembros del Parlamento Europeo recibirán:
a)  de su propio Gobierno, las mismas facilidades que las concedidas a los altos funcionarios cuando se desplazan al extranjero en misión oficial de carácter temporal;
b) de los Gobiernos de los demás Estados miembros, las mismas facilidades que las concedidas a los representantes de Gobiernos extranjeros en misión oficial de carácter temporal.
Artículo 9
Los miembros del Parlamento Europeo no podrán ser buscados, detenidos ni procesados por las opiniones o los votos por ellos emitidos en el ejercicio de sus funciones.
Artículo 10
Mientras el Parlamento Europeo esté en período de sesiones, sus miembros gozarán:
a)  en su propio territorio nacional, de las inmunidades reconocidas a los miembros del Parlamento de su país;
b) en el territorio de cualquier otro Estado miembro, de inmunidad frente a toda medida de detención y a toda actuación judicial. Gozarán igualmente de inmunidad cuando se dirijan al lugar de reunión del Parlamento Europeo o regresen de éste.
No podrá invocarse la inmunidad en caso de flagrante delito ni podrá ésta obstruir el ejercicio por el Parlamento Europeo de su derecho a suspender la inmunidad de uno de sus miembros.
Artículo 11
Los representantes de los Estados miembros que participen en los trabajos de las instituciones de las Comunidades, así  como sus con sejeros y expertos técnicos, gozarán, en el ejercicio de sus funciones y durante sus desplazamientos al lugar de reunión o cuando regresen de éste, de los privilegios, inmunidades y facilidades habituales.
El presente artículo se aplicará igualmente a los miembros de los órganos consultivos de las Comunidades.
Artículo 12
En el territorio de cada uno de los Estados miembros e independientemente de su nacionalidad, los funcionarios y otros agentes de las Comunidades:
a)  gozarán de inmunidad de jurisdicción respecto de los actos por ellos realizados con carácter oficial, incluidas sus manifestaciones orales y escritas, sin perjuicio de las disposiciones de los Tratados relativas, por una parte, a las normas sobre la responsabilidad de los funcionarios y agentes ante las Comunidades y, por otra, a la competencia del Tribunal para conocer de los litigios entre las Comunidades y sus funcionarios y otros agentes.Continuarán beneficiándose de dicha inmunidad después de haber cesado en sus funciones;
b) ni ellos ni sus cónyuges ni los familiares que de ellos dependan estarán sujetos a las disposiciones que limitan la inmigración ni a las formalidades de registro de extranjeros;
De hecho, en el propio libro que cita Antonio Delgado para la comparativa; del que tengo la duda si se lo ha leído para hacer la gráfica o ha ido tirando de las notas de prensa, se puede leer sobre este aspecto con los Europarlamentarios…
Antonio Delgado @adelgado
@alvaromillan @wu_ming_80 @erlik Ya comenté que el dato proviene de este tratado jurídico de +1.000 páginas http://j.mp/1uJAXxI 
@adelgado @wu_ming_80 @erlik tercer párrafo. Los Eurodiputados de CUALQUIER estado miembro son aforados. pic.twitter.com/kgczLMjtia
Ver imagen en Twitter

Mientras que en las comparativa se suele indicar que en el “resto de Europa” sólo había 23 aforados, los 33.039 empleados de la Comisión Europea cuentan con una figura similar al aforamiento de los jueces en España. Si incluyes a los jueces en España, inclúyelos a ellos también.

Si queremos ir un poco país por país, en Francia los miembros de la Asamblea Nacional (577) y del Senado (348) cuentan con inmunidad parlamentaria similar al aforamiento español de los Diputados y senadores como vimos con el famoso suplicatorio de José Blanco. En cuanto dejan de ser miembros de la Asamblea o del Senado pierden el aforamiento y pueden ser juzgados por un tribunal ordinario, tal y como ocurre en España.
El artículo 26 de la Constitución Francesa así lo indica
Ningún miembro del Parlamento puede ser perseguido, investigado, arrestado, detenido o juzgado por sus opiniones y votos emitidos en el ejercicio de sus funciones.
Ningún miembro del Parlamento puede ser objeto, en materia criminal o correccional, de arresto o de cualquier otra medida privativa o restrictiva de la libertad salvo con la autorización de la mesa de la Cámara de la que forma parte. Esta autorización no será necesaria en caso de crimen o delito flagrante o de condena definitiva.
La detención, las medidas privativas o restrictivas de la libertad o la persecución de un miembro del Parlamento quedarán suspensas por el tiempo que dure la sesión si la Cámara de la que forma parte lo requiere.
La Cámara interesada se reunirá de pleno derecho en sesiones suplementarias para permitir, en caso necesario, la aplicación del párrafo anterior.
Esto que hemos visto de la inmunidad política, la podemos ver con el caso de Serge Dassault, uno de los hombres más ricos de Francia y que en 2004 logró puesto en el Senado y que no pudo ser juzgado por el aforamiento que le daba el puesto, hasta que el Senado le levantó la inmunidad en un caso de de compra de votos municipales.
Cuando fue elegido senador en 2004, a los 79 años, Dassault se sacó la espina de la derrota sufrida en las legislativas de dos años antes ante el socialista Manuel Valls, y mató dos pájaros de un tiro: se convirtió en decano del Senado, lo que le permitió presidir la toma de posesión de Sarkozy en 2007, y de paso obtuvo la inmunidad parlamentaria.
Una década después, Dassault acaba de perder su inmunidad después de dos clamorosos intentos fallidos por sus andanzas en Corbeil-Essonnes, una aglomeración obrera de 44.000 habitantes situada al sur de París, bañada por los ríos Sena y Essonne, y famosa por sus molinos, de la que fue alcalde durante 14 años.
El miércoles, en un gesto teatral pero muy calculado, Dassault pidió al comité del Senado que se disponía a votar sobre su aforamiento que le levantara la inmunidad. En julio de 2013 y enero de 2014, ese comité había rechazado por sorpresa dos peticiones de los jueces para interrogar a Dassault: los socialistas aprovecharon el voto secreto para proteger a su colega de la UMP, lo que desató abundantes sospechas de corrupción.
Además, los 21 miembros del Gobierno francés son, ellos sí, aforados sensu stricto. Solo podrían ser juzgados por un tribunal especial —la Corte de Justicia Republicana— si sus casos tuvieran que ver con la política. Si, por ejemplo, cometiesen un asesinato, comparecerían ante un juez ordinario. En el caso de los 8355 jueces, tienen un sistema disciplinario propio similar al de los jueces españoles, aunque no cuentan con inmunidad total.
Algo parecido lo podemos leer en Italia donde hay inmunidad (Parlamentarios) o aforamiento (Presidente de la República).
Artículo 68 de la Constitución italiana, con los 945 parlamentarios italianos (+ los senadores vitalíceos) de la la Cámara de Diputados y del Senado Italiano
« I membri del Parlamento non possono essere chiamati a rispondere delle opinioni espresse e dei voti dati nell’esercizio delle loro funzioni.
Senza autorizzazione della Camera alla quale appartiene, nessun membro del Parlamento può essere sottoposto a perquisizione personale o domiciliare, né può essere arrestato o altrimenti privato della libertà personale, o mantenuto in detenzione, salvo che in esecuzione di una sentenza irrevocabile di condanna, ovvero se sia colto nell’atto di commettere un delitto per il quale è previsto l’arresto obbligatorio in flagranza.Analoga autorizzazione è richiesta per sottoporre i membri del Parlamento ad intercettazioni, in qualsiasi forma, di conversazioni o comunicazioni e a sequestro di corrispondenza »
Los diputados pueden ser juzgados por un tribunal ordinario, aunque si hay una condena, hasta que el Parlamento de la autorización, la condena no se puede hacer firme.
Alemania, sí que podría ser el caso más cercano a la gráfica de Delgado.
En Alemania son mucho más restrictivos. No existe ningún aforamiento, y solo son inmunes el presidente y miembros del parlamento (no la canciller, Angela Merkel), y el proceso para levantarles el privilegio es automático.El jefe de Estado es inmune pero no inviolable, como lo son Juan Carlos I, Isabel II en Reino Unido, o el presidente francés (hasta que deja el cargo: por eso Jacques Chirac en 2011 fue condenado por corrupción). Para un político alemán recibir una petición de retirada de inmunidad es un deshonor. El expresidente Christian Wulff dimitió cuando le llegó en 2012 una de la Fiscalía de Hannover por supuestos sobornos de un empleado cinematográfico.
Aunque tal y como explica Diego Espigado Guedes en Los privilegios parlamentarios en cuestión: una revisión de la inmunidad y el aforamiento en el derecho español (PDF) esto tiene algunas peculiaridades:
La inviolabilidad e inmunidad parlamentarias («Indemnität und Immunität der Abgeordneten») se garantizan en el artículo 46 de la Ley Fundamental de Bonn de 1949
Los diputados no podrán en ningún momento ser sometidos a un procedimiento judicial o disciplinario ni responsabilizados de otra forma fuera de la Dieta Federal a causa de su voto o de una declaración que hicieran en dicha Cámara o en una de sus comisiones. Esto no rige para las ofensas calumniosas.
(2) A causa de actos sujetos a sanción penal, un diputado puede ser responsabilizado o detenido sólo con la autorización de la Dieta Federal, a no ser que sea detenido en delito flagrante o durante el día siguiente de haber cometido el acto.
(3) La autorización de la Dieta Federal es necesaria igualmente para toda otra restricción de la libertad personal de un diputado o para iniciar contra un diputado elprocedimiento previsto en el artículo 18.
(4) Todo proceso penal y todo procedimiento según el artículo 18 iniciado contra un diputado, toda detención y toda otra limitación de la libertad personal, deberán ser suspendidos a solicitud dela Dieta Federal
La inviolabilidad reconocida en el párrafo 1.º es similar a la que rige en España y en Francia, con la excepción de las ofensas calumniosas, seguramente para evitar que, usando la inviolabilidad como escudo, los parlamentarios puedan dedicarse a la crítica por medio del insulto.
En Portugal, hay inmunidad parlamentaria con los 230 miembros de la Asamblea de la República (artículo 157), los 1400 magistrados portugueses que tienen foro propio (Artículo 15 -pdf) y el Presidente de la República tiene aforamiento propio.
Constituição da República Portuguesa  – Artigo 157.º
Imunidades
1. Os Deputados não respondem civil, criminal ou disciplinarmente pelos votos e opiniões que emitirem no exercício das suas funções.
2. Os Deputados não podem ser ouvidos como declarantes nem como arguidos sem autorização da Assembleia, sendo obrigatória a decisão de autorização, no segundo caso, quando houver fortes indícios de prática de crime doloso a que corresponda pena de prisão cujo limite máximo seja superior a três anos.
3. Nenhum Deputado pode ser detido ou preso sem autorização da Assembleia, salvo por crime doloso a que corresponda a pena de prisão referida no número anterior e em flagrante delito.
4. Movido procedimento criminal contra algum Deputado, e acusado este definitivamente, a Assembleia decidirá se o Deputado deve ou não ser suspenso para efeito de seguimento do processo, sendo obrigatória a decisão de suspensão quando se trate de crime do tipo referido nos números anteriores.
Estatuto dos Magistrados Judiciais  – Artigo 15.º (PDF)
Foro próprio
1 – Os magistrados judiciais gozam de foro próprio, nos termos do número seguinte.
2 – O foro competente para o inquérito, a instrução e o julgamento dos magistrados judiciais por infracção penal, bem como para os recursos em matéria contra-ordenacional, é o tribunal de categoria imediatamente superior àquela em que se encontra colocado o magistrado, sendo para os juízes do Supremo Tribunal de Justiça este último tribunal.
En el caso de Grecia ocurre lo mismo, y lo acabamos de ver con la inmunidad retirada a miembros de Amanecer Dorado cuando estaban siendo investigados por asesinato.
El parlamento griego levantó este 16 de octubre la inmunidad de seis miembros del partido Amanecer Dorado por “pertenencia a organización criminal”. Antes de la votación, Ilias Kasidiaris denunció “una conspiración en contra de su partido, en un intento de destruir la Constitución”.
Han aprobado esa medida 246 de los 300 miembros del hemiciclo, tras la abstención de los miembros de Amanecer Dorado. Dos de los parlamentarios cuya inmunidad ha sido levantada ya habían sido arrestados, imputados y luego puestos en libertad con cargos a principios de octubre por esa presunta permanencia a banda criminal a la que se imputan hasta diez asesinatos en grado de tentativa o comisión y la violación de hasta 35 artículos del código penal heleno. Se trata del portavoz Ilías Kasidiaris y del parlamentario Ilías Panagiotaros.
Más recientemente, el Parlamento griego volvió a levantar la inmunidad para que pudieran ser juzgados, siendo en la práctica esta inmunidad parlamentaria, igual que un aforamiento a pesar de que algunos ya estaban en la cárcel, pero NO los podía juzgar.
El Parlamento griego levantó la inmunidad a varios dirigentes del partido Amanecer Dorado (AD) para que puedan ser juzgados por diversos delitos de posesión de armas y archivos ilegales, en un momento en el que esta formación neonazi ha vuelto a demostrar que continúa gozando de importante apoyo popular.
El líder de AD, Nikos Mijaloiakos, y los diputados Jristos Pappás y Yannis Lagós están acusados de posesión de armas, y en el caso de Pappás -el segundo en la jerarquía del partido- también de tener en su poder archivos ilegales.
Los tres se encuentran ya en prisión preventiva acusados de “actividades criminales” pero según la legislación griega, a los diputados se les debe levantar la inmunidad parlamentaria para cada delito por el que son juzgados.
A este respecto, les dejo Los privilegios parlamentarios en cuestión una revisión de la inmunidad y el aforamiento en el derecho español
¿Ningún aforado en Estados Unidos? Los cojones
En el caso de Estados Unidos del que también habla Delgado y otras miles de comparativas estúpidas y manipuladas, se dice que hay 0 miembros… pero la realidad es que en Estados Unidos hay lo que se conoce como Impeachment, que es un aforamiento como el de España.
En USA el presidente y Vicepresidente está tan aforados que no le juzga ningún juez sino que es el Senado, por lo que la comparativa es una manipulación.
El Artículo Primero de la Constitución de Estados Unidos garantiza que los altos funcionarios puedan ser procesados por mandato de la Cámara de Representantes a causa de delitos graves, a excepción de los miembros del legislativo (sin imposición de sanciones penales). Al igual que en el modelo británico, una vez que el Congreso abre el proceso, es el Senado quien se encarga de llevar a cabo el juicio. Para condenar al acusado, son necesarias las dos terceras partes de los votos de los senadores. Este eventual castigo consiste en la destitución del acusado y su inhabilitación para desempeñar otros cargos públicos.
En Estados Unidos, de catorce procesos de impeachment iniciados a nivel federal, sólo cuatro acabaron con una resolución condenatoria. Sólo dos presidentes han sido juzgados mediante este procedimiento, Bill Clinton (1998-1999) y Andrew Johnson (1868), y los dos fueron absueltos. Richard Nixon interrumpió el proceso al dimitir de su cargo en 1974 tras la aprobación de su impeachment.
Los impeachments también se pueden hacer a nivel estatal, pero han sido bastante escasos.
En el Impeachment  el Congreso de Estados Unidos es el que hace la acusación y el Senado de los Estados Unidos quien hace el juicio. Además de afectar al Presidente y al Vicepresidente, incluye a TODOS los civil Officers (que aunque no está definido en la Constitución americana englobaría los miembros de las cámaras, los 3.294 Jueces Federales, los gobernadores y a los diferentes miembros de los gabinetes de los departamentos del Gobierno Federal).
At the federal level, Article II of the United States Constitution (Section 4) states that “The President, Vice President, and all civil Officers of the United States shall be removed from Office on Impeachment for, and Conviction of, Treason, Bribery, or other High Crimes and Misdemeanors.” The House of Representatives has the sole power of impeaching, while the United States Senate has the sole power to try all impeachments. The removal of impeached officials is automatic upon conviction in the Senate. In Nixon v. United States (1993), the Supreme Court determined that the federal judiciary cannot review such proceedings.
Impeachment can also occur at the state level; state legislatures can impeach state officials, including governors, according to their respective state constitutions.
Esta misma situación la podemos leer en Brasil (Abogados piden el ‘impeachment’ de la gobernadora de Maranhão) que incluye al Presidente de la República o Ministros del Estado, contra los Ministros del Supremo Tribunal Federal o contra el Procurador Geral da República.
No Brasil, o artigo 85 da Constituição Federal define quais são os crimes de responsabilidade aplicáveis ao Presidente da República1 , e o procedimento de impeachment é regulado pela lei 1 079/50, que, em seu artigo 2º, estabelece atualmente o período máximo de cassação em cinco anos2
Recientemente han pedido abrir un proceso de Impeachment contra Dilma…
Senador pede abertura de processo de impeachment de Dilma. Mário Couto (PSDB-BA) entrega pedido de apuração sobre responsabilidade da presidente na compra da refinaria nos EUA pela Petrobras.
¿Para qué sirve un aforamiento o la inmunidad? ¿Sirve de algo?

La demagogia y la manipulación en este tema es excesiva, producto de la manipulación existente y la indignación tan habituada a inflar cifras con tal de criticar.  ¿Para qué sirve un aforamiento o la inmunidad parlamentaria como en el resto de países?
Un aforado es una persona que, por ejercer un cargo público o por su profesión, goza del derecho, en caso de ser imputado por un delito, de ser juzgado por un tribunal distinto al que correspondería a un ciudadano normal. En el caso concreto de la reina y los príncipes de Asturias, si son imputados por algún delito, la causa corresponderá tramitarla al Tribunal Supremo.
La razón aducida normalmente es evitar las presiones políticas a las que puede verse sometido un tribunal ordinario cuando juzga a un cargo público de responsabilidad. Se entiende que un tribunal superior es más independiente ante estas presiones.
Depende de las versiones. Según los críticos con esta figura sí supone un privilegio, ya que estos cargos no son juzgados por los mismo tribunales que un ciudadano común. Por contra, los que lo defienden recuerdan que los aforados, al ser juzgados directamente por un tribunal superior, pierden el derecho que tienen todos los ciudadanos a recurrir ante un tribunal superior en caso de que el veredicto del juzgado de primera instancia le haya sido desfavorable.
El aforamiento se ha criticado en base a la diferenciación (le juzga un juzgado diferente) o porque este proceso servía para dilatar las comparecencias ante los jueces y los políticos se agarran a este privilegio para evitar ir al juez
Sin embargo, que sea aforado, la realidad es que supone un juicio de peor calidad que el podría recibir cualquier ciudadano, ante la imposibilidad de recurrir, cosa que sí tiene posibilidad otro ciudadano.
Todas estas supuestas ventajas de los aforados, se ven que no lo son, cuando vemos el caso de Carlos Fabra.
Carlos Fabra, en su momento Presidente de la Diputación de Castellón y sin aforar, estuvo en un proceso que duró más de 10 años (2003-2013). ¿Por qué?
Su caso estuvo en un juzgado normal, en el que nadie se quería hacer cargo, por el que pasaron 9 jueces y 4 fiscales y las infinidades de presiones que han existido en el proceso contra los jueces como bien recordaba El País.
La primera titular del juzgado fue Isabel Belinchón, que ordenó, de oficio, la apertura de la investigación a Fabra. Poco después dejó su destino al ser ascendida a magistrada y trasladada a Teruel. Fue reemplazada por una juez sustituta. La tercera juez que se hizo cargo del sumario también fue ascendida y trasladada. La vacante fue cubierta por una sustituta hasta que llegó la quinta juez, que apenas permaneció unos meses en el juzgado número 1 de Nules, donde se instruía el caso, del que pidió un traslado por motivos personales. Después de otro sustituto, la séptima fue la que más tiempo permaneció en el juzgado, tres años, hasta que en 2008 pidió el traslado al juzgado de al lado, en la misma localidad. La plaza quedó desierta por falta de peticionarios y llego la octava, otra juez sustituta que permaneció algo más de un año.
Jacobo Pin, el actual titular del juzgado de Nules, fue el que acabó la instrucción y dictó la apertura de juicio oral, no sin sufrir por ello. Tanto que en junio de 2012 pidió amparo al Consejo General del Poder Judicial. “Soy consciente de que puede parecer inusual que un miembro del Poder Judicial acuda en amparo ante el Consejo contra un órgano judicial superior, pero es evidente que la presente perturbación de mi independencia, que debe velar mi actuar, no es una mera cuestión jurisdiccional”, denunció el juez señalando a la sección Primera de la Audiencia Provincial como origen de las presiones. La sección y los magistrados que ahora han de juzgar y sentenciar a Fabra. “Está tratando de imponer indirectamente el sobreseimiento del presunto delito del cohecho”, afirmó. Esa sección primera, un mes antes, había decidido que Fabra no tenía que ser juzgado por cohecho, una acusación que nunca se levantó. La cuestión llegó hasta el Tribunal Supremo que ordenó seguir las instrucciones de Pin, al que se dio “total libertad”, como juez instructor, para señalar los delitos por los que Carlos Fabra debía sentarse en el banquillo.
“¿Usted arriesgaría su carrera política y profesional por la cuestión de tráfico de influencias, máxime estando tan próximas las elecciones generales y por un precio tan irrisorio como se ha cifrado aquí?”, fue una de las preguntas que el primer fiscal del caso, Javier Arias, hizo a Carlos Fabra. Tras la victoria del PSOE en las elecciones de 2004, Anticorrupción se hizo cargo de la acusación pública, aunque dos de sus fiscales también dejaron el procedimiento para pasar al ámbito privado.
Tampoco la Abogacía del Estado ha estado exenta de polémica. Después de que la Agencia Tributaria presentara la primera denuncia por fraude fiscal, por el ejercicio de 1999, la representación del Estado se personó en la causa para reclamar la devolución de las cuotas supuestamente defraudadas y las posibles multas. En 2010, la controvertida Audiencia Provincial decidió que cuatro de los cinco delitos fiscales que se le imputaba al dirigente del PP estaban prescritos. Tanto Anticorrupción como la acusación popular recurrieron el archivo de esos delitos pero a la Abogacía del Estado se le pasó el plazo y, finalmente, tuvo que acogerse a la petición de revisión que hizo la fiscalía. Tuvo que ser el Tribunal Supremo el que determinara que los delitos no habían prescrito, ya que se encontraban en investigación.
Con una persona aforada, iría a un tribunal superior, la instrucción no habría recibido presiones ni 9 cambios de jueces y se evitaría la dilación del proceso en los recursos.
Quizás el problema de España con los aforamientos es el de una justicia lenta, aunque no me quiero imaginar si esto pasara a un tribunal ordinario como ocurrió con el caso Fabra, donde la justicia aún sería infinítamente más lenta.

Fuente: http://cienciasycosas.wordpress.com/2014/06/22/10-000-aforados-y-comparativas-erradas/