lunes, 25 de febrero de 2013

Romance del Vía Crucis

Aquí tenéis un artículo del pasado sábado de Antonio Burgos que con su arte escribiendo plasma el sentir de muchos cofrades ante el "invento" del Arzobispo Asenjo, el mismo que ha negado a muchas hermandades hacer salidas extraordinarias en conmemoración de distantes efemérides de las ídem. En el caso de Mairena, el no permitir que el Stmo. Cristo de la Cárcel celebrase el 75 aniversario de el actual cuadro saliendo en procesión con su paso y tuviera que hacerlo en andas y casi a escondidas. 
Sin embargo con la excusa del año de la Fe se "saca de la manga" un espectáculo de Imágenes en sus pasos y para parecer serios les quita la música de bandas, en vez de hacerlo en andas todas y sin música. Es decir Si pero No.

Romance del Vía Crucis

Aquí comienza el romance de aquel Vía Crucis Magno que en la ciudad de Sevilla debió haberse celebrado y del que las malas lenguas, con cuchillos afilados, decían que no era tal, que era una "mudá con santos". Se celebraba en la Iglesia, a modo de un Año Santo, este Año de la Fe, el que fuera proclamado por el Papa Benedicto, el que ahora ha renunciado, creo que no por edad, y que no de fuerzas falto, sino que estaba ya el hombre hasta la tonsura harto de los tejes y manejes del personal vaticano, y no le da más la gana de lidiar a ese ganado. Y en Sevilla, el arzobispo que tiene nombre de árbitro, pensó del modo y manera de sumarse a lo mandado para gloria de la Fe... ¡Silencio pueblo cristiano! La bombilla se ha encendido en su despacho, en Palacio. Se le ha ocurrido una idea, sobre cómo celebrarlo. Y solemnemente anuncia que habrá Vía Crucis Magno, por más que magno me suene a algún brandy jerezano. ¿Será al sevillano modo, el primer viernes de marzo, de la Casa de Pilatos a la misma Cruz del Campo, que no en tanque de salmuera, sino con rezos y cánticos, y la Cruz de las Toallas, Lignum Crucis bajo palio? ¿O será este Vía Crucis como el Consejo ha inventado, eligiendo en votación una imagen cada año, que tiene en lista de espera diez Cristos crucificados? De ninguna de estas formas será lo que se ha anunciado. Será al madrileño modo, cuando desde el Vaticano llegó el Papa Benedicto a hartarse de ver pasos: unos de Valladolid, y los otros zamoranos, de Cartagena y de Murcia, mas ninguno sevillano, que Triana no ha querido que galope su caballo. Será igualito que aquello, así que vayan pensando, qué Cristos son elegidos, que serán catorce pasos, que es número de quiniela, y con bote acumulado. ¿Dónde llevamos los Cristos? ¿A la Plaza España acaso? ¿A la calle del Infierno que también es sitio amplio, donde ya vino hasta un Papa para en Cielo transformarlo? No, señor, esto se hace desde la Lonja hasta el Banco. "Allí no cabe la gente". "Que se vayan apretando". "¿Qué va a decir el Cecop"? "Beba agua y cambie el paso". Con todas las papeletas de quedar como Cagancho, el gran Cagancho quedó aquella tarde en Almagro, "¿por qué se inventa usted nada, si aquí está todo inventado?".
Y se elige al Gran Poder, El Cachorro, Los Gitanos... Cristos sin ningún tirón; vamos, tres cruces de mayo... Y Torreblanca, que venga, pues ellos nunca llegaron a este templo patriarcal, santo y metropolitano. "Fagamos una obra tal que peguemos el petardo". ¿No juegan a los pasitos? Pues juguemos a los pasos. Venga ya, ¡toma! ¡Catorce! ¿No os jartáis? ¿Será por pasos?
Y así fue llegado el día tal como estaba anunciado y con la novelería que en Sevilla nos gastamos, los mismos que criticaban son los más interesados en ver llegar sin la banda al paso de San Gonzalo, y al pasocristo La Estrella como irá trianeando sin tambores ni cornetas, sólo cantos gregorianos, y ver con un sol de tarde al Gran Poder soberano.
Y como Dios allí arriba estaba muy preocuopado por Sevilla y su arzobispo, por el pueblo sevillano, San Pedro al verlo le dijo: "Déjalo Tú de mi mano, que voy a mandar mis nubes y se va a tomar por saco esta locura imposible en la tierra del Fagamos". Y sin que caigan canales ni haya ríos desbordados, San Pedro se las arregla en la víspera del sábado, y los pronósticos llena de nubarrones muy malos: "¡Anda, no va a caer ná!". "Pues por Huelva, diluviando"... Los señores del Consejo vota que vota, votando, dicen que mejor será hacerle a San Pedro caso, y aunque Torreblanca quiera, el Gran Poder, ni pensarlo de que salga con la lluvia...y con El Cachorro al lado. Así que, señores, fue de San Pedro este milagro. Dentro de la Catedral y vestido de paisano, ya bendice el arzobispo con Lignum Crucios sagrado y en paz y en gracia de Dios el peligro se ha alejado. Que sólo con cuatro gotas, San Pedro nos lo ha evitado: "Fagamos una obra tal que peguemos el petardo". No inventen más, se lo ruego, que aquí está todo inventado.


Fuente: abc.es

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