lunes, 16 de junio de 2014

Todos podemos ser felices


Mairena en apoyo de los pueblos que quieren vivir en felicidad.

"Dar la felicidad y hacer el bien, he ahí nuestra ley, nuestra ancla de salvación, nuestro faro, nuestra razón de ser"    Henri-Frédéric Amiel

jueves, 12 de junio de 2014

Catedrales de Andalucía

Breve repaso por las Catedrales Andaluzas. En Andalucia hay once Catedrales, ocho en la capitales de provincia más las de Jerez de la Frontera, Baeza y Guadix.
Cada una con su estilo y singularidades. Una Catedral no se contruia solo por el deseo de un hombre se construía por la voluntad de la creer en Dios de muchos hombre, decia el poeta y ensayista alemán Christian Johann Heinrich Heine de por que ya no se construyen >>Un amigo me preguntaba por qué no construíamos ahora catedrales como las góticas famosas, y le dije: "Los hombres de aquellos tiempos tenían convicciones; nosotros, los modernos, no tenemos más que opiniones, y para elevar una catedral gótica se necesita algo más que una opinión"<<, y esto lo decia en el siglo XIX.
En estos tiempo nos toca rezar en ella, cuidarlas, mantenerlas y admirarlas.


“Hagamos una Iglesia que los que la vieren labrada nos tengan por locos”, así tradujo el pueblo lo que habían decidido en sus reuniones los canónigos de Sevilla en 1401. Estaban dando a luz, sin saberlo del todo, esta maravilla de Catedral de Sevilla,y así se hizo, pues la superficie completa del conjunto es de 23.500 m. cuadrados, con una longitud de 126 metros y una anchura de 83 metros. .
La Catedral de Sevilla se constituye bajo la advocación de Santa María de la Sede, por su tamaño es la catedral católica más grande del mundo y el tercer templo cristiano tras San Pedro en Roma y San Pablo en Londres.
Se levanta sobre el solar dejado por la antigua Mezquita Aljama de Sevilla, de época almohade. Cuando Fernando III conquista la ciudad en el siglo XIII, la antigua mezquita servía de templo cristiano, empleándose el haram o sala de oración a tal fin y sin que se produjeran alteraciones en la estructura arquitectónica. Únicamente se añadió una Capilla Real donde yacen diversos monarcas, como Alfonso X el Sabio o el propio Fernando III y su madre, Beatriz de Suabia.La Unesco la declaró en 1987, junto al Real Alcázar y el Archivo de Indias, Patrimonio de la Humanidad y, el 25 de julio de 2010, Bien de Valor Universal Excepcional.
     
        

La Catedral de Córdoba esta en la antigua mezquita principal. La mezquita original se construye sobre la basílica visigoda de San Vicente, que constituía el templo cristiano más importante de la ciudad desde el siglo V. De la antigua iglesia cristiana, apenas quedó rastro y solo a raíz de algunos trabajos iniciados en la década de 1940 se lograron recuperar algunos de sus restos en el subsuelo de la Catedral, fundamentalmente mosaicos y pilares.
La construcción de la mezquita se inicia en el 786 d.C. y será ampliada sucesivamente por iniciativa de cuatro gobernantes omeyas. El templo constituyó desde sus inicios la mezquita más grande del Occidente musulmán. La finalidad del recinto no sólo era religiosa, sino también social, cultural y política. 
La consagración del templo como catedral se realiza en 1236 en la Capilla Mayor de Villaviciosa.
as obras para la construcción de la Capilla Mayor, Crucero y Coro comienzan en el año 1523. Las obras para la construcción de la Capilla Mayor, Crucero y Coro comienzan en el año 1523.
       
      

La Catedral de Cádiz repite el esquema de buena parte de los templos andaluces al utilizarse como base una mezquita que fue readaptada tras la reconquista de la ciudad durante el reinado de Alfonso X el Sabio. Esta catedral primigenia, realizada en estilo gótico de los que hoy apenas tenemos algunas muestras, se perdió tras el incendio y saqueo de la ciudad en 1596, llevado a cabo por tropas angloholandeses dirigidas por el conde de Essex. Inmediatamente se procedió a la construcción de una nueva catedral, hoy iglesia de Santa Cruz.
Será en el siglo XVIII cuando se construya una nueva iglesia catedral, especialmente tras el traslado de la Casa de la Contratación a Cádiz en 1717. Don Lorenzo de Armengual del Pino de la Mota será el encargado de poner la primera piedra de la construcción, el día de Año Nuevo de 1723. Vicente Acero y Arebo será el encargado de las trazas del nuevo edificio, cercano a la vieja catedral.
El proyecto es una muestra de la capacidad creativa del autor, uno de los más relevantes arquitectos del siglo XVIII español. La actual catedral es un resumen de la traza original. Sin embargo, la intervención de Torcuato Cayón en la construcción del edificio añadiría otro nuevo valor a la realización.
Acero se muestra con cierto conservadurismo al invocar un esquema fundamentado en el replanteamiento hecho por Diego de Silóe en la catedral de Granada, empleando una organización basilical de tres naves, crucero y girola, utilizando la capilla mayor como rotonda y colocando tras ella la capilla de las Reliquias. Este toque renacentista sería contrarrestado con el intenso dinamismo que se imprime a la articulación de los alzados. Agrupa las unidades espaciales y las encuadra y separa por un haz de columnas, que a modo de bastidores cumplen la función de un decorado. Se vierte un concepto barroco romano de unificación dinámica espacial y plástica dentro de una tendencia clasicista del barroco tardío. 
           

La Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz) es la antigua Colegiata de Nuestro Señor San Salvador se levanta sobre el solar de la antigua Mezquita Mayor de la ciudad, convertida en cristiana y dedicada a Nuestro Señor San Salvador desde los primeros tiempos de su reconquista a los musulmanes por el rey Alfonso X El Sabio, en el año 1264. Elevada a la dignidad catedralicia por la bula «Archiepiscopus Hispalenses» del 3 de marzo de 1980 de SS. Juan Pablo II. El templo fue consagrado por el Cardenal José María Bueno Monreal el 10 de diciembre de 1978, II Centenario de la inauguración del templo.
El templo es una construcción de estructura gótica, con planta de salón, cinco naves de desigual altura que se apoyan por el exterior en contrafuertes y arbotantes, y una nave transversal, en cuyo encuentro con la nave mayor se alza una airosa cúpula. Los arcos son de medio punto, no ojivales, y las bóvedas son de arista, construidas las de la nave central y el crucero en piedra labrada y muy ornamentada, mientras que las de las naves laterales son de rosca de ladrillo y sin adornos. Propiamente no tiene más capilla que la del Sagrario, de estilo neoclásico. La fachada principal ostenta una triple puerta, y está adornada con imaginería y motivos barrocos, como asimismo las dos puertas laterales, llamadas de la Visitación y la Encarnación.
              

La Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación es la Catedral de Málaga, España. Se trata de un grandioso templo, una de las joyas renacentistas más valiosas de Andalucía. Se encuentra dentro de los límites que marcaba la desaparecida muralla árabe sobre el solar de la primitiva mezquita aljama, el lugar donde los Reyes Católicos Isabel y Fernando ordenaron erigir un templo cristiano a los pocos días de conquistar la ciudad en 1487.
La catedral es una síntesis de estilos arquitectónicos entre los que prevalece el Renacimiento sobre el primer Gótico de la antigua fábrica y los elementos barrocos añadidos desde principios del siglo XVIII.
Parece ser que el afamado arquitecto Enrique Egas, venido desde Toledo en compañía del maestro cantero Pedro López ya emite un primer informe en el año 1528 sobre sus trazas, tres años después de que el cabildo decidiera erigir un nuevo templo, siendo el mismo Pedro López, el encargado de dirigir las obras de la cabecera, diseñada por uno de los grandes maestros de la época, Diego de Siloé.
Después de un período de inactividad, el cabildo hace venir en 1549 a Andrés de Vandelvira, pasando el encargo al año siguiente a manos de Hernán Ruiz II, grandes exponentes ambos de la arquitectura renacentista en Andalucía; y luego a Diego de Vergara, maestro formado en Italia, y a su hijo de igual nombre; quienes trabajan en esta catedral hasta casi el final del siglo XVI. Así, por estas fechas ya estaban en pie la cabecera y la sacristía, y puede decirse que hasta entonces habían intervenido en el magno proyecto en mayor o menor grado todos los grandes maestros del Renacimiento andaluz. La Catedral fue consagrada el 3 de agosto de 1588.
           

De entre todas las iglesias de la ciudad, la Iglesia Parroquial de la Merced fue elegida, por su historia y fisonomía, como sede del cabildo y catedral al ser desgajada la diócesis de Huelva de la Archidiócesis de Sevilla el 26 de noviembre de 1953. La iglesia se estrenó como Catedral de Huelva el 15 de marzo de 1954.
El convento de la Merced fue levantado por orden de Alonso Pérez de Guzmán, VII duque de Medina Sidonia y señor de Huelva en esta época. La iglesia, actual catedral de Huelva, servía de capilla para los cultos del convento de los Mercedarios Descalzos, y fue fundado en 1605. El lugar, desde el siglo XVI, estaba ocupado por una construcción anterior que se desconoce. La iglesia de La Merced con su aspecto actual es fruto de obras a lo largo de tres siglos por lo que la fachada primigenia presumiblemente tendría otra fisonomía. El conjunto, iniciado de inspiración renacentista y continuado siguiendo los modelos del Barroco, tiene un cierto sabor colonial, sin perder su esencia conventual. La autoría original no está aún determinada y puede ser atribuida a uno de los siguientes arquitectos: Alonso de Valdevira, maestro mayor de obras de El Condado, Fray Juan de Santa María o el maestro mayor Martín Rodríguez de Castro. Se inicia su construcción en 1605 con dirección del maestro albañil Pedro Gómez Utebami y las obras más importantes finalizaron entre 1612 y 1615.
La estructura original duró apenas un siglo, debido a que la ruina amenazaba el conjunto ya en 1714 y el terremoto de Lisboa de 1755 resintió la edificación de manera grave, dejando destruida la capilla de San Cayetano. A pesar de ello, el siguiente seísmo en 1765 fue el que terminó de afectar gravemente a la Iglesia y Convento de La Merced, siendo necesaria una reforma integral. A finales del siglo XVIII, bajo proyecto de Pedro de Silva, ya en puro estilo barroco, se erigió el nuevo templo, encargándose de las obras Ambrosio de Figueroa y a su muerte en 1775, las continúa Francisco Díaz Pinto. Esta reforma que conformaría el aspecto actual de la Iglesia de la Merced duró hasta bien entrado el siglo XIX.
         


La Santa Iglesia Catedral de la Asunción de la Virgen es la Catedral de Jaén, sede del obispado de Jaén.
La catedral actual fue concebida en el siglo XVI para sustituir al anterior templo gótico del siglo XV, que fue una mezquita aljama. La construcción se prolongó durante varios siglos, a pesar de lo cual la idea original permaneció intacta. Destacan la sala capitular y la sacristía, que son la obra cumbre de Andrés de Vandelvira, y una de la obras más importantes del renacimiento español. También es sobresaliente su fachada principal, una de las principales obras del barroco español, construida tras la consagración del templo en 1660. Igualmente, destaca el coro neoclásico debido a su belleza y al gran número de sitiales que lo convierten en uno de los más grandes de España. Una vez finalizadas las obras del edificio, las mismas continuaron en los siglos siguientes principalmente en la decoración interior y de las capillas. Además, a consecuencia del terremoto de Lisboa de 1755 fueron necesarias obras de consolidación en la fachada norte, así como la construcción de la Iglesia del Sagrario.
Está dedicada a la Asunción de la Virgen desde la consagración, en 1246, de la antigua Mezquita Mayor de la ciudad musulmana, tras la conquista de la misma por el rey santo Fernando III de Castilla. En su interior se custodia, entre otras obras de arte y objetos religiosos, la reliquia del Santo Rostro o «La Verónica», considerada el auténtico rostro de Jesucristo, que habría quedado plasmado en el lienzo con el que la Verónica le secó la cara durante su pasión. 



       

La Catedral de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza se erige, según tradición histórica, en el solar de la antigua mezquita mayor o aljama de la ciudad, consagrada en el año 1147 para el culto cristiano por mandado del rey Alfonso VII bajo la advocación de San Isidoro. De nuevo mezquita poco tiempo después, no será hasta que el rey Fernando III reconquiste definitivamente la ciudad en 1227, cuando el edificio sea definitivamente consagrado como templo cristiano con el título de La Natividad de Nuestra Señora.
 A lo largo del siglo XIII o comienzos del XIV se construyó sobre esta mezquita un templo de estilo alfonsí, seguramente como otros construidos en Córdoba y Sevilla, aunque mudejarizado. De esta época es la portada occidental, de arco de herradura apuntado y polilobulado y el rosetón superior de traza cisterciense y decorado con puntas de diamante pero con tracerías mudéjares. Este rosetón ha de admirarse con cuidado pues lleva bustos de personajes en una de las molduras concéntricas.
También se aprecia en la fachada septentrional el guardapolvos de arco apuntado y puntas de diamante de esta iglesia medieval.
Las reformas siguieron y en el muro meridional se abre una portada gótica (puerta del Perdón) de finales del siglo XV.
Sin embargo, la catedral de Baeza va a sufrir una radical transformación en el siglo XVI, convirtiéndose en una bella catedral renacentista.
           

La Santa Iglesia Catedral Metropolitana de la Anunciación es la Catedral de Granada es uno de los edificios clave de la arquitectura española. Se asienta sobre la gran Mezquita nazarí de Granada. A comienzos del siglo XVI, poco después de la caída de Granada en manos de los Reyes Católicos, se encargó a Juan Gil de Hontañón y Enrique Egas las obras de la catedral. Inicialmente fue un proyecto gótico, tal y como era habitual en la España de las primeras décadas del siglo XVI. Sin embargo, se relevó a Egas y se encargó la obra a Diego de Siloé en 1529 que retomó la proyecto aprovechando lo ya construido y modificando el planteamiento hacia una estética plenamente renacentista.

La catedral de Granada es de planta rectangular debido a que sus cinco naves cubren por completo el crucero, que no llega a destacar sobre la planta. Las cinco naves están escalonadas en alturas, siendo mayor la central. En los pies de la catedral, se sitúan las dos torres, siendo la del lado izquierdo, llamada torre de san Miguel, un contrafuerte que sustituyó a la torre prevista en ese lado.
La capilla mayor está compuesta por una serie de columnas corintias sobre cuyo capitel se encuentra el entablamento y sobre éste, la bóveda, que alberga, al igual que los espacios inferiores sobre las columnas, una serie de ventanales con delicadas vidrieras.
La fachada está constituida por una estructura encuadrada en forma de arco del triunfo con portadas y lienzos de empotrados. Está formada por tres ejes coronados por arcos de medio punto sostenidos sobre pilastras, de forma similar a San Andrés de Mantua de Leon Battista Alberti. Las pilastras no tienen capiteles sino resaltes esculpidos en la pared, así como medallones de mármol adosados. Encima de la puerta principal se ubica un tondo en mármol de José Risueño sobre la Anunciación. Destaca también la presencia en la parte superior de un jarrón con azucenas, aludiendo al carácter virginal y puro de la madre de Dios.
El sagrario, elevado entre 1706 y 1759, sigue las proporciones clásicas del conjunto, manteniendo las columnas múltiples del crucero las formas del orden compuesto de Siloé.
       

Comienza la historia de la Catedral de Guadix el 21 de mayo de 1492. En esta fecha es creado el Cabildo y fundada la Catedral. Fue fundada por los Reyes Católicos, bajo la advocación de la Encarnación de la Virgen. La Bula de Erección fue dada por su Eminencia D. Pedro González de Mendoza, el “Gran Cardenal”, hijo del Marqués de Santillana. Siendo Pontífice S.S. Inoncencio VIII. Su primer edificio fue la antigua mezquita mayor, repitiendo así un procedimiento habitual en las ciudades recién conquistadas.

El elemento más notable del exterior de la catedral es su propio volumen compacto, la robusta torre, la fuerza arquitectónica que ofrecen los contrafuertes que van delimitando las capillas y contrarrestando los empujes de las bóvedas, las dos portadas laterales y, sobre todo, su fachada principal. La gran fachada es llamada de la Anunciación, que es como se demonina la catedral accitana. Consiguiendo por sus formas caprichosas y  estética una de las aportaciones más originales del barroco andaluz.

De las portadas laterales sobresale por su calidad plástica la dedicada a Santiago Apóstol, labrada por el entallador Francisco Moreno a mediados del S. XVIII. La portada de San Torcuato es mucho más sencilla, aunque debe destacarse la disposición, un poco extraña, del segundo cuerpo sobre la cornisa y el gran declive que forma aquí el terreno, salvado por una amplia escalinata.

Resaltar la portada de la sacristía del siglo XVI, en cuyo lado opuesto se encuentra la capilla de San Torcuato, siendo el artífice de las obras el gran Arquitecto Imperial Diego de Siloé, uno de los grandes Arquitectos del Renacimiento español. Es destacable el arco de acceso a la capilla de San Torcuato, por su forma en esviaje, alarde estereométrico de los canteros del siglo XVI.  A él también se le debe las trazas definitivas de la Catedral.

El altar mayor está presidido por un tabernáculo de estilo neoclásico con una pequeña Inmaculada de finales del siglo XVIII, diseñado por Domingo Lois de Monteagudo, a quién también se le debe el diseño del trascoro. Sobre los arcos del altar mayor hay cinco lienzos que representan la vida de la Virgen. De sus pilares torales penden ángeles lampadarios, obra del insigne escultor Torcuato Ruiz del Peral, a quién también se le debe los púlpitos labrados en mármol con  incrustaciones de mármoles de colores, ágata, pórfido y jaspe, que acogen profetas y tras figuras bíblicas;  y la majestuosa y colosal sillería del coro, relieves y antiguas esculturas realizadas en madera de nogal.
       

La Catedral de Almería se encuentra en la denominada Plaza de la Catedral, en pleno casco antiguo de la ciudad. Está dedicada a Nuestra Señora de la Encarnación y es un edificio construido desde comienzos del siglo XVI como condecunecia de la destrucción de otros templos (incluyendo la antigua catedral de San Juan de la Almedina, asentada sobre la Mezquita Mayor) tras el terremoto acaecido en el año 1522.
El edicificio catedralicio, proyectado por Diego de Siloé fue concebido como un templo tardogótico con vocación no sólo religiosa sino también defensiva, puesto que la ciudad estaba amenazada permanentemente por los piratas berberiscos.
Asíe encontramos que en esta campaña y en las sucesivas que se acometen desde este siglo casi todos los esfuerzos se orientan a reforzar los muros con contrafuertes y habilitar almenas, troneras y terrazas para los cañones, torres de vigilancia. Especial mención merce la Torre del Homenaje construida en el siglo XVII.
La Catedral de Almería tiene una planta de disposición rectangular de tres naves con tres capillas, situadas en la cabecera y girola.
La torre cimborrio es obra del Renacimiento, de Juan de Orea.
Además hay que destacar las dos puertas monumentales, ambas diseñadas también por Juan de Orea y plenamente renacentistas, cuya estética se basa en el juego de líneas perpendiculares y diagonales, de pilastras y frontones.
El claustro es consecuencia de las obras de ampliación del siglo XVIII y es un conjunto neoclásico.
          

"Una pila de piedras deja de ser una pila de piedras en el momento en que un solo hombre la contempla, concibiendo por dentro la imagen de una catedral"  Antoine De Saint Exupery

 

 

 

 

domingo, 8 de junio de 2014

'El Rey: '¿Queréis saber por qué me voy?'

Fuente: El Mundo 8/06/2014 PREGUNTAS  Autor: Miguel Ángel Mellado

'El Rey: '¿Queréis saber por qué me voy?'
«Para entenderme tendríais que ver de un tirón la película de mi vida. Sí, sería muy larga, 76 años, casi 40 millones de minutos de metraje. Y habría episodios impublicables, por dolorosos o por subiditos de tono. De todo ha habido. A falta de esa película sobre Don Juan Carlos El Breve, como alguno me bautizó, ¡qué ojo!, hay un film con el que me siento muy identificado. Por cierto, me interesa la cultura más allá de los toros, aunque preferiría perder la corona (para lo que me queda ya) antes que tragarme una película iraní en versión original como les gusta a mi hijo y a Letizia. Como os decía, me veo muy reflejado en Lo que queda del día, The remains of the days, diría la Reina, siempre con el inglés. Salvando las diferencias, claro; yo me jubilo de rey y el protagonista es mayordomo, el fiel y leal Stevens. Tras décadas de entrega en la mansión de Darlington, Anthony Hopkins se hunde, aplastado por la sensación de fracaso. Primero, porque cree haber tirado su vida por la borda del deber, sin que los señores valoren suficiente su lealtad y entrega. Un segundo aspecto deprime a Stevens: pese a sus años, se enamora perdidamente de una mujer más joven que él, Kenton (Emma Thompson). Renuncia al amor de su musa rubia para permanecer en su puesto de trabajo. Como yo, pero ya hablaré más adelante de mis amores. Ahora lo que toca, como diría Aznar... Por cierto, Aznar el desaparecido, ¿dónde se ha metido en estos días tan importantes para la Corona y para España? ¡Lo mismo da que Felipe González, incluso que Zapatero! ...Toca explicar por qué me voy ahora. De nuevo se especula con que tengo cáncer. ¡Ya estamos con el traje de pino! Que si estoy hinchado, que si repetí mi discurso del lunes ante las cámaras al confundirme y al echarme a llorar... ¿Quién no se habría emocionado tras 39 años de rey o incluso por haber estado al frente de cualquier negocio? ¿Hace falta estar enfermo de cáncer? Dicen que me voy por no querer comerme el marrón de Cataluña, antes de que se conozca la sentencia de mi hija y Urdangarin... ¡Ay Iñaki, mi yerno preferido! Pobre Marichalar del que me quejaba a mis amigos por robarme cartuchos. Hay robos y robos. También dicen que recibí una insinuación desde el Gobierno para irme antes de que todo empeore... Todo es cierto y no del todo. Lo que me aparta del trono es la Historia. Me explico. Sabino repetía una frase que permanecía en mi subconsciente y se activó tras la noche electoral del 25 de mayo. «No existe presente ni futuro, sólo existe el pasado; la Historia se repite». No quiero que pese sobre mi conciencia un átomo de duda de si, apartándome, pude evitar el sino de la Historia. Sí, en mi adiós pensé en el endiablado calendario político: la elección del líder del PSOE en julio, referéndum en Cataluña en noviembre, elecciones municipales y autonómicas en mayo de 2015...

LA REPÚBLICA. Si sumamos el 8% de los votos de Podemos, más el 10% de IU, más los de los nacionalistas, y no digamos Esquerra, resulta que el 25-M más del 25% de los votantes hizo guiños a la república. Y como la memoria no me falla, mi abuelo Alfonso XIII perdió la corona tras unos comicios municipales, los del 12 de abril de 1931. Los conspiradores por la República convirtieron aquellas elecciones en plebiscito para la Monarquía. Y pasó lo que pasó. Lo que comenzó como el Pacto de San Sebastián en agosto de 1930, aquel podemos, se fue alimentando y sumando apoyos de partidos y de intelectuales como Ortega o Marañón. Los nacionalistas catalanes se apuntaron. Así se puso en marcha, antes de las municipales del 12 de abril, la idea de unas Cortes constituyentes a las que se llegaría al caer la Monarquía y que apoyarían la aprobación de «un estatuto redactado libremente por Cataluña para regular la vida regional y sus relaciones con el Estado español». El fervor republicano creció y acabó en el resultado plebiscitario de abril del 31. Yo, Don Juan Carlos, ni tengo fuerzas ni ilusión ni egoísmo para seguir, y menos si pienso que mi persona podría servir de pretexto para alimentar el republicanismo, como sucedió con Alfonso XIII. Como leí, porque yo también leo, en Historia del poder político en España, de José Luis Villacañas, publicado hace unas semanas, a finales de 1930 y principios del 31, todo condujo a vender que «la Monarquía no podía regir el Estado, representar a la nación, ordenar la sociedad». Ante este hecho se exigían responsabilidades históricas y se denunció el provecho ilícito, el despilfarro escandaloso y la corrupción económica, de la que no escapaba el Monarca. ¿Les suena a algo todo esto? Sucedió hace 84 años. Ni yo soy mi abuelo ni quiero que Felipe corra la suerte de mi padre, don Juan, que se quedó sin corona antes de tenerla. Por todo esto, el lunes dije adiós.

EL DISCURSO. Me hace ilusión que Felipe sea coronado el 19 de junio. Su primer día entero como rey coincidirá con el aniversario de don Juan, que nació un 20 de junio. Nadie reparó en ello. Don Felipe tendrá más tiempo para preparar su discurso que el que yo tuve para hacer el mío del lunes. Todo se precipitó. ¡Hasta en mi carta de renuncia al Gobierno, 34 palabras, había erratas! No es cierto que tomara la decisión de abdicar en enero. Me lo he planteado desde 2010, por mi Corinna, mi camarera. Así como Stevens pensó dejar el palacio de Darlington por Kenton. Lo hablé con mis amigos más íntimos. Sí, divorciarme. Empezar una nueva vida con Corinna. No me atreví. Me decían que estaba conmigo por ser el Rey y que si dejaba de serlo... Me advertían:no tires tu reinado como un adolescente. Inválido, fue a partir del 25-M cuando me decidí. Si fuera Felipe, en su discurso iría más allá de «la España unida y diversa» ante el problema nacionalista. Yo dije esto al ser coronado el 22 de noviembre de 1975. Y ha llovido. Tiene que arriesgar como yo con la legalización del PCE. Oí una frase que utilizaría si fuera mi hijo: «Cuando te echen en cara que eres un inexperto recuerda que un amateur construyó el arca de Noé y un experto el Titanic». Como veo que me estoy quedando sin sitio, qué mal suena; mejor, sin espacio, quiero hablar de las mujeres de mi vida, al menos de las más conocidas.

LAS MUJERES. ¡Qué exageración la del Daily Mail: decir que he tenido 1.500 amantes! Doña Sofía ha sido una excelente reina. Luchó por nuestro matrimonio como una heroína griega. Una vez le preguntó a Sabino: «Dime si es siempre con la misma en diferentes sitios o es que está con varias». La reina, sobre todo ella, como yo antepusimos obligación a sentimientos. El 14 cumplimos 52 años oficialmente unidos. Con Corinna hablé del divorcio. ¿Tiene sentido ahora? Se me ha asociado a varias mujeres. No es cierto que destituyera a un jefe gallardo de la Casa Real porque me lo pidió la balear. Se ha escrito sobre una bárbara vedette más de la cuenta. El grifo oficial se le cortó a mediados de 2000 y ya no hay de donde sacar. Mi debilidad han sido mis hijas. No les faltó nada. Quizás dedicación por mi parte. La obsesión de Elena por la equitación me costó miles de francos en caballos y profesores: Chantilly, Malta da Costa... Con Cristina, igual, en Nueva York, con transferencias al Manufacturer Hanover. Letizia no debería tener quejas. En mi despedida le dediqué 14 palabras, como a la reina. Es buena madre, conoce de qué va esto y controlará la imagen de las infantas. Mi consejo, que las niñas no aparezcan. No está el país de humor monárquico. Que retrasen cuanto más mejor la ceremonia de Princesa de Asturias. No es verdad que haya dicho a Letizia «por qué no te callas», aunque sí «deja hablar a los demás». Sobre Corinna se ha publicado todo. El último amor de vida. ¿Que qué pasará ahora? ¿Dónde viviré? ¿Se irá la reina a Marivent, como siempre quiso, con Irene, para mirar el Mediterráneo que bañó los infantiles sueños? ¿Me quedaré en Madrid, solo en Zarzuela o me iré a Mónaco si salud y amor me acompañan...?».

(Soliloquio del Rey construido con datos reales, muchos inéditos. Una vida real y divina, varada como el personaje de la Divina Comedia que dice: «No hay mayor dolor en el infortunio que recordar el tiempo feliz»).