sábado, 11 de enero de 2014

El cartero de Lizarra

Fuente: El Mundo  11/01/2014  A CONTRAPELO  Autor: Santiago González

El cartero de Lizarra
El cartero de Lizarra siempre llama dos veces. La izquierda abertzale venía convocando multitudinaria manifestación por sus presos, siempre en Bilbao, siempre en el mes de enero, después de Reyes.
La última vez que el PNV secundó la manifestación de los presos fue en una tarde de aguacero de la que aún tengo el recuerdo, escribiría aproximadamamente César Vallejo. Debajo de un paraguas, los presidentes del PNV, Xabier Arzalluz, y Eusko Alkartasuna, Carlos Garaikoetxea, sellaron un pacto de hierro dulce, mano sobre mano con el portavoz de Euskal Herritarrok, Arnaldo Otegi, antes de Herri Batasuna, después de Batasuna, llamado a ser ahora jefe natural de Sortu cuando salga de la cárcel.
ETA había declarado su tregua el 16 de septiembre anterior y el acuerdo en la marcha por los presos del 9 de enero de 1999 tuvo su continuación el 19 de mayo siguiente, con el pacto de legislatura entre el PNV, EA y EH. ETA volvió a asesinar en enero de 2000 con el asesinato del teniente coronel Blanco, sin que Ibarretxe rompiera su acuerdo hasta un mes después, cuando ETA asesinó a Fernando Buesa y a su escolta.
Era sorprendente la irritación de Erkoreka: «La prohibición no acallará la reivindicación»
No ha vuelto a haber manifestación conjunta hasta hoy. Hace dos años, el 7 de enero de 2012, la marcha por los presos la organizaba Egin Dezagun Bidea y el PNV no acudió. Según el senador Anasagasti, «falta el requisito previo y no es más que uno muy sencillo. Que los presos y sus familias le digan a ETA que desaparezca. Sólo eso». Dos años después no ha hecho falta que los presos, ni sus familias, ni los excarcelados por Estrasburgo hayan pedido a la banda terrorista el anuncio de su disolución para que el PNV secunde a la izquierda abertzale.
Fue el auto del juez Velasco, titular del Juzgado Central número 6, el que precipitó la segunda llamada del cartero. El auto era irreprochable en su razonamiento jurídico: la prohibía, no por su objetivo, sino por estar convocada por una organización suspendida por el propio juez Velasco desde septiembre.
El PNV había criticado con dureza las últimas medidas, como la detención del frente de cárceles, aunque no está claro que no celebre, al igual que la izquierda abertzale, el apartamiento forzoso que supone la detención de Arantza Zulueta. Era sorprendente, la irritación del portavoz y consejero Erkoreka: «La prohibición no acallará una reivindicación mayoritaria», dijo Erkoreka, sin reparar en que era muy contradictorio que esa manifestación no era secundada por él, por su Gobierno, ni por su partido.
Ayer, en el hotel Carlton, de Bilbao, donde se formó el primer Gobierno vasco en octubre de 1936, el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, viva expresión del desconcierto, comparecía en rueda de prensa (sin preguntas) junto a la izquierda abertzale. La vuelta del pacto de Lizarra, del 9 de enero del 99. Con una diferencia: entonces, EA tenía una relación parasitaria con el PNV. Hoy está con Sortu en sus coaliciones electorales. El cartero llama dos veces. La segunda como farsa, escribió poco más o menos Carlos Marx.

jueves, 9 de enero de 2014

Fractura y social

Fuente: EL MUNDO 9/01/2014   ¡QUIA!   Autor: Arcadi Espada

Fractura y social
LA LLAMADA fractura social es un añejo concepto catalán. Fue muy invocada por los nacionalistas, y especialmente por los nacionalcomunistas, durante el franquismo. En aquel momento les parecía prioritario que la clase obrera mantuviera la unidad frente al común enemigo explotador. El concepto nació perfectamente embarazado de su falacia. La clase obrera era entonces abrumadoramente castellanoparlante y solo tenía que mantener la unidad consigo misma. No solo eso: lo puramente sensacional es que la unidad se le exigía en torno a la lengua catalana, que hablaban los explotadores y un selecto ramillete de explotados que pronto dejaron de serlo.
Durante los albores de la autonomía, y en torno a la redacción del Estatuto y la ley de política lingüística, el concepto reapareció para amenazar a todos aquellos que se oponían a la inmersión. Si dividimos a los alumnos en razón de la lengua se producirá una fractura social, argumentaba el nacionalismo. Para sostener esta falacia, capaz de acoger trillizos, los nacionalistas hubieron de renunciar a uno de sus axiomas favoritos del franquismo: la necesidad de que los niños estudiaran en su lengua materna a fin de evitarles daños cerebrales irreparables.
La tercera reaparición del concepto se ha producido en torno de los fastos del corriente año de 1714. Diversas personas de dentro y de fuera de Cataluña han alertado sobre los riesgos de fractura social del separatismo su nombre indica. El último ha sido el ministro del Interior, que ha recibido esta respuesta del presidente Mas: si hay familias fracturadas por el soberanismo es que ya no eran ni familias, ha venido a decir. Su desdén es explicable. No hay un solo separatista en sus cabales
que a partir de la instauración de la autonomía se haya sentido extranjero en Cataluña, un lugar físico y moral que encarna los sueños más audaces trazados por el nacionalismo desde el principio de su historia. Los únicos que han corrido el riesgo de extranjería en Cataluña han sido los renuentes a admitir que el nacionalismo vertebrara la vida social. Cada vez con mayor firmeza y desvergüenza esas personas, y sus ideas, han sido arrinconadas. El paulatino proceso de apestamiento ha vuelto a evitar la temida fractura social. Porque por fortuna estas personas ya no pertenecen en Cataluña a lo social.

miércoles, 8 de enero de 2014

El periodista con dos cojones

Con todos mis respetos al periodista Cake Minuesa por enfrentarse a los asesinos etarras en su propia rueda de prensa que estos organizaron, no podía ser otro sitio que en un matadero de Durango para ellos hoy es un café. La valentía de este periodista constata con los que no han publicado la noticia o no han hecho un elogio a este periodista por su valentía. Con ello han demostrado su cobardía o envidia. Gómez Marín no da su nombre pero por lo menos lo mienta y elogia, le ha faltado valor para poner el nombre del periodista de un medio "apestado" por los que se creen superiores morales.

Fuente: El Mundo 7/01/2014 LA CRUZ DEL SUR Autor: José Antonio Gómez Marín

El periodista
Hay quien se ha felicitado porque en este “annus horribilis”
solamente se hayan registrado 88 muertes de periodistas, cifra benigna si se compara con la de 112 que murieron en 2012. Los detenidos (870 al día de hoy) dan menos que hablar, como es lógico, salvo si son “secuestrados” propiamente. Una profesión de riesgo, el periodismo, no cabe duda, no tan denostada como el Poder pero casi, por la que habría que levantar un cenotafio mayúsculo en el corazón del mundo libre o, por lo menos en ese País Vasco, en el que acabamos de ver cómo se homenajea a una amplia camada de asesinos convictos y hasta confesos mientras que se cuestiona la actitud de un joven valeroso que tuvo los redaños de levantarse en la rueda de prensa ofrecida por el grupo criminal y encararse con él sugiriéndoles que se arrepintieran de sus tropelías. ¿El juez, el fiscal? Nada por aquí, nada por allá, como en la prestidigitación, amparados ambos en la mandanga de que semejante aquelarre terrorista para nada constituye delito, aunque la suma de víctimas a manos de los retratados supere la de los periodistas caídos en todo el planeta. Un mindundi del grupo (posiblemente, gran delincuente, no sé) le ha dicho al periodista en cuestión que ya estaba bien de “buscar protagonismo” como si cupiera mayor protagonismo negro que posar ante el fotógrafo una banda de asesinos. ¡Esos son bemoles –los del periodista—y no los menguados que se necesitan para liquidar por la espalda a un guardia civil o volar con una bomba a un niño! Gran decepción para España entera la cobardía del fiscal y la arbitrariedad del juez y una pregunta entre los mejor informados: ¿por qué no ha intervenido el Fiscal-Jefe, Torres Dulce, sin duda el mejor considerado de cuantos llevamos sufridos en democracia?
Cabe pensar que ETA anda algo esmirriada cuando consiente que se increpe de esa manera a sus sicarios, pero también que la amnistía encubierta que buscaba ZP la están completando, por omisión y sin mover un músculo, el gobierno actual, sus fiscales y sus jueces. Ésa es la lección que nos ha dado ese digno espontáneo y ésos los dos pájaros que ha derribado con un solo tiro su valeroso sentido del deber. Después de todo, la mayoría sabemos, aunque sea “in pectore”, que ETA ha perdido muchas batallas pero está a punto de ganar la guerra. ¿Qué dónde? Pues en las instituciones, en la vida legal y hasta retratándose en grupo para que la víctimas no olviden las caras de sus malhechores.


domingo, 5 de enero de 2014

La Verdadera Historia de los Reyes Magos de Oriente

La Verdadera Historia de los Reyes Magos de Oriente 
Autor: José Carlos Bermejo  Fuente: www.actuallynotes.com
     
La historia de los Reyes Magos de Oriente fue escrita hacia el año 70 después de Cristo en arameo. Ese texto no se ha conservado, pero ha llegado hasta nosotros porque fue traducido al griego, que era el idioma más utilizado en la época en la cuenca del Mediterráneo.

La Historia de los Reyes Magos se encuentra en el Evangelio según San Mateo (2,1-12).

De los cuatro Evangelios, solo Mateo nos cuenta este pasaje, cuando en tiempos de Herodes III el Grande, y habiendo nacido Jesús en Belén de Judea, llegaron allí en busca del Rey de los Judíos unos magos (magusàioi) venidos desde Oriente, siguiendo una "estrella" que les guiaba por el camino.

Sin embargo, en el texto de San Mateo no se les nombra ni como "Reyes", ni como "Magos", ni siquiera por los nombres como los conocemos: Melchor, Gaspar y Baltasar. La idea de que uno de ellos era negro, o que eran tres, es producto de la imaginación o de la literatura posterior.

Pero hay otras cuestiones curiosas en torno a esta historia. La larga tradición nos ha traído estos elementos identificadores que no se encuentran escritos. Algunos historiadores apuntan que se puede tratar de añadidos en la traducción griega del arameo a la historia que, escrita por Mateo, fue utilizada por Marcos y, más tarde, por Lucas.

Otros estudiosos afirman que se pudo obviar el ofrecer datos tan concretos sobre quiénes eran los Reyes por considerarlo ambiguo o comprometido. Algo que parece carecer de base si se piensa que el texto está escrito muchos años después de que acontecieran los hechos.
También se ha considerado curioso que los primeros paganos ("primitia gentium", los primeros entre los paganos en adorar y reconocer al Señor) que fueron a venerar al Salvador fueran Reyes, y lo que resulta más chocante, que fueran "Magos".

La clave de todo esta asunto puede encontrarse en el acierto de los traductores latinos del Nuevo Testamento que llevaron el texto a esa lengua, entre ellos San Jerónimo que en el siglo IV tradujo las Escrituras del hebreo al latín, quizá el primero que los identifica como Magos. ¿Pero a qué se llamaba magos, "magusàioi"? En tiempos del nacimiento de Jesucristo, los magusàioi eran adivinos y astrólogos, de origen caldeo, es decir, del área sirio-mesopotámica, lo que desde Judea suponía el Este geográfico. Así las cosas, el término magusàioi designaba a los charlatanes que practicaban algún tipo de magia, que practicaban la antigua ciencia de los Magû, tribu seguidora de Zaratrusta, que reunía las prácticas mágicas, astrológicas o adivinatorias del mundo persa.
 

Oro, Incienso y Mirra
   
El oro, el incienso y la mirra nos llevan hasta la llamada "Ruta del Incienso", una ruta que se extendía desde el Océano Índico, subiendo por la península Arábiga, trayendo hasta el mediterráneo productos del Asia Central. La única ruta capaz de traer hasta el portal de Belén esas mercancías.

Siguiendo el relato apócrifo, esto es, cualquier libro que se atribuye a un autor sagrado, pero no está incluido en el canon de la Biblia, del Protoevangelio de Santiago o el llamado Evangelio armenio de la infancia (un texto datado en el siglo V o VI, y otros escritos, se fecha el nacimiento de Cristo un 6 de enero y la visita de los Reyes tres días después. En esos textos se nombra a tres Reyes, Melkon, rey de los persas, Gaspar, rey de los Indios y Baltasar, rey de los árabes.

Lógico es pensar que las mercancías o presentes que le entregaron al Salvador procedían no solo de la ruta propia de distribución de esos productos, sino de su lugar de procedencia como reino. El oro representaba el signo de la divina majestad y de la realeza. El incienso simbolizaba el sacrificio y la mirra era una representación funeraria, que ponía de manifiesto la fragilidad humana.
 
El Pesebre del Nacimiento
   
San Jerónimo, como decíamos pieza clave en la traducción del texto que nos trae la llegada de los reyes magos, habla de "praesepe" o "praesepium", que podríamos traducir como pesebre, lugar según el cual los Evangelistas indican el objeto sobre el que fue depositado Jesús al nacer. Es esta la única y misma indicación que dieron los cuatro Evangelistas, localizado en una gruta de Belén, que San Jerónimo visitó en el siglo IV, momento en el que dejaba de estar en manos de los paganos que celebraban allí la fiesta o culto de Atis.

Curiosamente entre estos ritos se incluía la presencia de un buey y un asno. El pesebre o el lugar de la Natividad, ahora epicentro de la basílica constantiniana de Belén, en la que los peregrinos entraban para rascar, de las paredes, el carbonato cálcico que se convertía en una reliquia conocida como "leche de María", a la que se concedía el poder de proteger el periodo de lactancia para las madres.
 

Los Reyes Magos  
            
Melchiar, Melchor, era el rey de Nubia y de Arabia.
Jaspar, Gaspar, era el rey de Tharsis y de Egriseula.
Y Balthasar, Baltasar, rey de Godolia y de Saba.

Según la tradición, los tres permanecieron vírgenes toda su vida. Aunque hablaban diferentes idiomas, fueron conducidos en dromedarios, por la estrella, que se detuvo tras trece días de camino frente al portal, el lugar del nacimiento del rey de los judíos, el Mesías.
La Estrella les había guiado hasta allí recorriendo un camino sinuoso, extraño... Cuando, terminada su misión, deciden volver la Estrella ha desaparecido, ya no les guiaba. Otra leyenda dice que tardaron trece años en regresar a sus reinos, se desconoce lo que les entretuvo por el camino. La Estrella volvió a aparecerse, pero como presagio del fin de los días de los reyes sobre la Tierra. Melchor murió a los 116 años de edad, Gaspar a los 112, cinco días después que el anterior; y Baltasar a los 109, seis después que Gaspar. Fueron enterrados juntos y mientras la estrella brillaba sobre el cielo, sus cuerpos permanecieron incorruptos.
 

Las Reliquias de los Reyes Magos. Un 1 de junio del año 1164 Federico Barbarroja ordenó llevar, desde la iglesia de San Eustorgio de Milán hasta Colonia, las reliquias de los Reyes Magos, es decir, sus cuerpos. Fueron depositados en la iglesia de San Pedro. Se hallaban en Italia desde el siglo IV, cuando el noble griego Eustorgio había llegado a Milán enviado por Constantino, habiendo sido proclamado obispo y recibiendo como regalo, al parecer por sus bondadosas obras, las reliquias de los Magos de Oriente. El culto a los Reyes Magos en occidente data del siglo XII. A partir del siglo siguiente comenzaron a desarrollarse representaciones teatrales en torno a su figura. La Historia, que había sido compuesta por un sinfín de datos más o menos contrastados, fue finalmente escrita entre 1364 y 1374 por Juan de Hidelsheim, un prior carmelita alemán en la Historia Trium Regum, basada en la Historia Scholastica de Pedro Comestore escrita en el lejano siglo XI.
 

Para saber más:
"La Storia dei Re Magi". Giovanni Di Hildesheim. Florencia 1966.

sábado, 4 de enero de 2014

Libertad, libertad

Fuente:El Mundo 4/01/2013 EL CORREO CATALÁN Autor: Arcadi Espada

Libertad, libertad

Querido J:

Sabrás que el Gobierno catalán ha enviado una carta a los líderes de Gobierno europeos donde expone su punto de vista sobre el referéndum que quiere organizar el próximo noviembre en Cataluña y en la que les pide su ayuda para que ese referéndum pueda convocarse. La carta fue enviada hace un par de semanas y no se conoce todavía el contenido de ninguna respuesta ni los casos en los que la ha habido. Los comentarios en voz baja, extraoficiales, se mantienen en el lugar (común) habitual: se trata de un asunto interno español que la Unión Europea sólo puede abordar jurídicamente. Tal vez ha sido el presidente del Parlamento europeo, el alemán Martin Schulz, el que ha resumido mejor este punto de vista: «Me preocuparía si la reacción de la UE no fuera fría o puramente jurídica porque significaría que entra en el debate interno de un Estado miembro». Al contrario del socialdemócrata Schulz, lo que a mí me preocupa es que la reacción de Europa se limite a la cuestión jurídica.

No alcanzo a ver el propósito moral de la creación de España. Sólo debes achacarlo a mi mala vista de lejos. Pero el propósito moral de la Europa reconstruida a partir de 1945 está lo suficientemente cerca: la unión política y el rechazo específico a que cualquier nación más o menos autoproclamada deba convertirse inexorablemente en Estado. A partir de 1945, Europa se construye contra su propio pasado de ruinas. Es decir, contra el nacionalismo. El nacionalismo es el gran asunto interno y letal de Europa: dos guerras y decenas de millones de muertos. ¿Cómo es posible entonces que las autoridades políticas europeas deban mantenerse al margen de un discurso que agrede contra su propia naturaleza? Ni una sola palabra, y ya no digamos una sola idea, del soberanismo catalán es original. Todas han sido dichas desde hace decenios hasta la náusea, extendiendo la náusea hasta sus consecuencias. La schulzeuropa quiere evitar el debate político y la injerencia. Es llamativa su tibieza moral y política ante el secesionismo de Mas y su constante beligerancia contra los llamados populismos, de Geert Wilders a Le Pen, pasando por Nigel Farage. Sorprende que, desde un punto de vista interno, le preocupe el euroescepticismo de esos partidos y no el euroescepticismo separatista. ¿Cree la schulzeuropa que el presidente Artur Mas y sus aliados están utilizando algo distinto al más infecto de los populismos para conseguir sus objetivos políticos? ¿Conoce don Schulz la tibieza moral con que, hace pocos días, se refirió el presidente Mas a las ideas racistas de uno de sus antecesores y también coronel del Ejército español, Francesc Macià? ¿Y cree, sobre todo, la schulzeuropa que la noticia de una Cataluña independiente (con su obvio reguero de emuladores) es compatible con el proceso de unificación europea? Que una Cataluña independiente sea imposible dentro de Europa no es sólo una cuestión jurídica. No es que no quepa dentro de los tratados europeos: es que no cabe dentro de la moral europea. Una nación democrática, rica, autogobernada, que gestiona sus rasgos diferenciales con libertad y poder, hasta el punto de que la lengua catalana goza de una consideración social e institucional como nunca conoció en su historia, y que por mero capricho identitario, es decir, xenófobo, amenaza con romper un Estado, no es que no pueda formar parte de Europa. Es que no lo merece. Ni 15 días ni 15 años después de la secesión. No es su club.

El trato político homologado y convencionalmente jurídico que la autoridad europea reserva a los separatistas catalanes, y sus apelaciones a la no injerencia en los asuntos internos de los estados, permite hacer alguna otra comparación interesante. Con motivo de la visita del presidente Rajoy a Francia, su homólogo, François Hollande, aludió también al asunto interno. Incluso alguien de su Gobierno tan poco favorable a la presión nacionalista, el ministro del Interior, Manuel Valls, sólo se atrevió a soltar una ambigua carcajada cuando le animaron a dar su opinión sobre el secesionismo. Muchos menos escrúpulos tuvo, sin embargo, la ministra de Derechos de las Mujeres del mismo Gobierno, Najat Vallaud-Belkacem, cuando no sólo criticó en público la nueva Ley del Aborto española (antes, por cierto, de que esa ley haya pasado por el Congreso), sino que incluso le remitió una carta de crítica a su homóloga española, la blanda señora Mato. No tengo que decirte, querido amigo, lo bien que me parecen a mí semejantes injerencias. El derecho a la intervención, ¡también intelectual!, es una de las grandes cosas de nuestro mundo. Pero que la izquierda francesa se pronuncie contra el antiabortismo español y eluda hacerlo contra el nacionalismo me parece una muestra de doble rasero y una exhibición del estado cerebralmente colapsado en que entran tantos gobernantes cuando se invoca ante ellos la palabra libertad, sea (y sea dicho en modo absolutamente presunto) la de las mujeres o la de los pueblos. 

Pocos ejemplos habrá donde se cumpla tan a rajatabla y se exhiba de modo tan plástico el viejo dicho liberal, esmaltado por Mill, de que la libertad tuya acaba donde empieza la mía; pocos ejemplos como este viejo asunto de fronteras. Porque, al final, de todos los eufemismos, falacias y argumentarios grotescos, la hosca verdad asoma: la libertad de los pueblos es la libertad de levantar muros. Un melifluo atentado contra la libertad ante el que Europa debe aplicar la ley y ejercer la deslegitimación.
Sigue con salud.
A.