Fuente: El Mundo 7/11/2013 LA CRUZ DEL SUR Autor: José Antonio Gómez Marín Togas y puñetas
No siempre el Tribunal Europeo de Derechos del Hombre va a tener
tan a huevo sus complejas decisiones como las tuvo a la hora de
abrirles las puertas de la cárcel a los grandes delincuentes al ponerle
coto a la llamada “doctrina Parot”, y menos va a contar con un vocal del
país afectado para facilitarle la labor como le ha ocurrido en el caso
español. Ahí tienen el regate que le ha dado al asunto de las célebres
fosas de Katin –el asesinato en masa de 22.000 oficiales del ejército
polaco a manos de los esbirros de Stalin—con el argumento de aquel
holocausto ocurrió mucho antes de que Rusia (antes la URSS) aceptara la
Convención europea. La gran Corte asume, desde luego, que aquello fue
horroroso e injustificable, hasta el punto de condenar a Rusia por su
negativa a rendir cuentas, como habían prometido tanto Gorvachov como
Yeltsin, al menos abriendo los archivos secretos para que pudiera
conocerse por fin el detalle de la matanza. Dicen los polacos que no
sólo el Kremlin, sino también una mayoría aplastante de los ciudadanos
rusos tienen un miedo insuperable a la idea de tener que afrontar con la
mano en el corazón lo ocurrido en su pasado reciente, pero para esa
curiosa macedonia plurinacional de magistrados ha bastado, una vez más,
el riguroso respeto a la formalidad procesal para eludir el fondo del
caso y permitir que el secreto continúe su camino por el río que nos
lleva, en espera de mejores oportunidades. La mitología soviética –se
dice—seguirá viva, pues, escondiendo “sine die” la terrible verdad. Esos
bienpagados jueces bastante tienen con lidiar con los pleitos medianos y
más chicos. Los grandes pueden esperar. ¡Pues no faltaría más que cada cual empiece a mandar a Estrasburgo
sus Paracuellos, sus Badajoz(es) o sus Málaga(s), por no hablar más que
de los casos que nos incumben a nosotros! Estamos viendo que una
Justicia internacional –ahí tienen al TPI, por ejemplo—no es hoy por hoy
fruta madura de la democracia occidental, aunque quepa ya aplicarle
puño de hierro a algunos delincuentes mayores balcánicos o africanos.
Porque imagínense lo que supondría una reclamación que afectara a
Kissinger, pongo por caso no único, o la infamia de la base de
Guantánamo. Un tribunal tiene siempre en la “forma”, en el respeto a las
garantías formales, una salida de urgencia, como no puede ser de otra
manera. ¿Katín? Eso ocurrió en 1940 y en 1940 probablemente no habían
nacido siquiera estos próceres que hoy lucen toga y puñetas.
Por fin se ha puesto fin al despropósito que hicieron el ministro Moratinos y el nefasto presidente Zapatero dando estatus de Estado a Gibraltar. Fuente: El Mundo 6/11/2013 Autor: Luis Olivencia Gibraltar EL MINISTRO de Asuntos Exteriores, García Margallo, dio a conocer ayer
el contenido del acuerdo alcanzado con el Reino Unido en relación con
el proceso descolonizador de Gibraltar. El ministro mostró su particular
alegría porque considera «enterrada» la Declaración de Córdoba y, con
ella, el futuro del denominado «Foro Tripartito de Diálogo», que solo
sirvió para darle a Gibraltar el mismo trato que ostentaban en ese Foro
los Estados soberanos. Era de suponer que el silencio sobre Gibraltar
(particularmente, el mantenido por el, ahora, obediente Fabián Picardo)
respondía a la existencia de un proceso negociador entre los dos Estados
como, efectivamente, así ha sido. El acuerdo alcanzado por España y
Reino Unido, fue aprobado el pasado 28 de octubre por el Comité de
Descolonización de la ONU y será elevado a la Asamblea General durante
el mes de diciembre. En suma, el acuerdo viene a recomendar a España y al Reino Unido que
procedan a solucionar el conflicto de soberanía a través de
negociaciones bilaterales. España reconoce como un gran éxito que
Londres haya matizado la referencia a que la solución definitiva de la
cuestión de soberanía tenga en cuenta los intereses y las aspiraciones
de Gibraltar, que sean coherentes con el derecho Internacional. Dicha
coherencia, en opinión del ministro, evita que Gibraltar pueda
convertirse en árbitro del proceso de negociación, ejerciendo un
inexistente derecho de veto. Asimismo, evitaría también el ejercicio del
derecho de autodeterminación, ya descartado en el art. X del Tratado de
Utrecht, que otorga a España un derecho prioritario de adquisición
cuando el Reino Unido decidiera dar, vender o enajenar la propiedad de
Gibraltar. El acuerdo, según señala el ministro, vuelve a colocar el contencioso
gibraltareño dentro de los cauces de negociación de los que nunca debió
ser apartado. Pero sus declaraciones, muy optimistas, chocan con el
silencio que la prensa británica dispensó ayer a este acuerdo del Comité
de Descolonización de la ONU. Al fin y al cabo, el respeto que el Reino
Unido ha prometido a los gibraltareños en relación con cualquier
acuerdo que afecte a la soberanía del territorio ha tenido reflejo en
las Constituciones de 1969 y 2006. La labor asumida de «matizar» este
derecho está aún por ver, pero no convendría ser muy optimistas porque
el Reino Unido ha manifestado en varias ocasiones que no adoptará
ninguna medida que no sea aprobada por los gibraltareños. Sin duda, esta
es una fórmula idónea para perpetuar la presencia de la potencia
colonizadora en Gibraltar. En cualquier caso, supone un éxito para
España que el proceso descolonizador se someta a la Declaración de
Bruselas de 1984 y a las resoluciones de la ONU, todas favorables a
España.
Fuente: mayrena.com - Autor: José
Manuel Navarro Domínguez (Profesor de historia)
El Castillo de Luna
El castillo llamado "de Luna", de Mairena del Alcor es un modelo, bastante bien conservado, de la arquitectura militar cristiana de la Baja Edad Media en el reino de Castilla. Su pretendido origen musulmán, denunciado en su apelativo, parece tener ciertos visos de realidad a juzgar por la afirmación del propio Bonsor que creyó encontrar restos de edificación islámica en su base. Con certeza sabemos que una torre denominada Mayrena fue entregada a la orden de Calatrava en el repartimiento de Sevilla en 1253. Ningún resto de esta torre ha podido ser localizado en las catas arqueológicas efectuadas con motivo de las obras de emergencia. El edificio actual fue construido en dos fases. La primera data de mediados del s. XIV, cuando Mairena es entregada, en 1342 a Pedro Ponce de León, por el rey Alfonso XI. En este momento se construye un gran patio de armas cuadrangular de unos 700 m2 , con cuatro torres de unos 7 m. de altura en las esquinas. La segunda fase se localiza en la segunda mitad del s. XV, dentro del ambiente general de las guerras nobiliarias andaluzas de finales del reinado de Enrique IV, protagonizadas, en el ámbito sevillano, por los Ponce de León y los Guzmanes. Posiblemente se realizan las obras cuando Rodrigo Ponce de León es expulsado de Sevilla, entre 1471 y 1474. La reforma del castillo consistió en la construcción de una camisa exterior o antemuro bajo y ancho, un foso excavado en la roca y una veintena de troneras de artillería. A lo largo de la Edad Moderna el castillo es abandonado y ya en la documentación municipal de principios del s. XIX aparece citado como una ruina. A la muerte de Mariano Téllez Girón, duque de Osuna y Arcos, sus numerosos acreedores se hicieron cargo del edificio. En 1902 el arqueólogo ingles Jorge Bonsor Saint-Martín, compra el castillo que hasta 1897 perteneció a la Junta de Acreedores y Obligacionistas del duque. Entre 1903 y 1906 realiza Bonsor diversas obras de consolidación y reconstrucción para instalar en su interior su residencia. En ella acumula los frutos de sus excavaciones arqueológicas, su archivo, la biblioteca, y su colección de pintura, armas y objetos típicos de la comarca. Tras su muerte, en 1930, su viuda, Dolores Simó Ruíz, cuida del edificio hasta su propio fallecimiento en 1979. En 1978, tras un año de negociaciones, el Ayuntamiento de Mairena adquiere la colección Bonsor junto con el material documental y bibliográfico de interés por un importe de 6 millones de pesetas. Tras diversas negociaciones , el castillo y el terreno de olivar anexo fueron adquiridos por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en 1985, con su mobiliario y algunos objetos artísticos por un total de 35 millones de pesetas.
George Edward Bonsor
y Saint Martín
(Lille 1.855, Mairena del Alcor 1.930)
Su padre fue un ingeniero inglés que viajó mucho por Europa y
Norte de África, instaló en Sevilla y Cádiz la fabrica de gas para el alumbrado
público, su madre era francesa y murió joven. De la familia materna heredó la
cultura y la lengua francesa, idioma en el que escribía y rezaba, y de su padre
el incansable gusto de viajar por gran parte de Europa, conociendo entre otros
estos países: Bélgica, Rusia, Alemania, e Inglaterra, en los que permanecía
largas temporadas que coincidían con los trabajos de su padre, lo que hizo que
dominase varios idiomas. Se formó como pintor en las escuelas de Bellas Artes
de Londres y Bruselas.
Llega a nuestra comarca en la primavera de 1.881, aunque parece ser que ya había
hecho un anterior viaje. Se dirige a Carmona, después de recorrer parte de Castilla
y Andalucía, por los consejos de su padre, que había tenido una novia allí,
en busca de temas de inspiración para su primera vocación: la pintura.
Una vez instalado en Carmona, de la que llegó a escribir en su
diario: "Esta ciudad debería ser conocida por la localidad donde se encuentra
más chicas guapas modernas y más antigüedades romanas", va recorriendo toda
la comarca. Se cuenta aún en Mairena que en esta época usaba como medio de transporte,
frecuentemente, una bicicleta que había hecho traer de Francia. Poco a poco,
y debido a los frecuentes movimientos de tierra que en aquella época se hicieron
(Nuevos caminos, zanjas para enterrar plagas de langostas, vías férreas..),
va descubriendo la riqueza de la zona en restos prehistóricos. Conoce a un joven
farmacéutico de Carmona. D. Juan Fernández López, que era un entusiasta de las
antigüedades y poseía una llamativa colección de monedas romanas. Al poco tiempo
se asocia con él para emprender la excavación de la necrópolis de Carmona y
así, paulatinamente, va abandonando la pintura y convirtiéndose en un buscador
infatigable de restos arqueológicos, su buena disposición para el dibujo le
ayudaría extraordinariamente y nadie como él recorrería la comarca penetrando
en sus ancestrales entrañas.
A la excavación de la Necrópolis, que fue inaugurada al público en el 1.885,
le siguieron prospecciones en la Cruz del Negro, Alcaudete, Alcebuchal, Cañada
Honda, Vereda de Alconchel, Castillo de Mairena, La Alunada, La Peñuela, etc..
y sin citar las salidas de nuestro entorno comarcal si es destacable los trabajos
que compartió con D. Felipe Méndez, culto labrador mairenero que excavó por
muchos lugares de los Alcores, donde era propietario de las tierras exploradas,
y parece ser que llegó a poseer una rica colección de objetos prehistóricas
que llamaron la atención de D. Jorge. Estos yacimientos que trabajaron juntos
fueron Bencarrón, Santa Lucía y Gandul entre otros. Solía trabajar instalando
dos grandes tiendas de campaña a pie de la excavación: "Me despierto todos
los días un poco antes de las cinco. A las cinco pongo a hervir el agua para
hacer el café. A las cinco y media, el agua hierve; me levanto a las cinco cuarenta
y cinco, y el café está ya listo. A las seis, los hombres concluyen de toma
el café y se van a trabajar. Es entonces cuando escribo cartas, notas, etc..
A las siete me arreglo y arreglo la tienda. A las ocho, voy a ver los trabajos.."
Así vivió más de 50 años de actividad arqueológica frenética. Que a veces,
compartió con otras apasionadas aficiones: la fotografía, la astronomía, llegó
a afirmar que su atalaya del Castillo era el lugar ideal para el estudio de
los astros, la colección de cuadros antiguos...
En noviembre de 1.902 adquirió las ruinas del Castillo de Mairena, que fue
en tiempo de los Ponce de León, duques de Arcos, y que ahora vendía la Junta
de Acreedores del último Señor de Osuna. Se encontró el castillo casi totalmente
desmantelado, servía de guarida para los rebaños de los lugareños, él lo limpia
y lo consolida, levantando nuevas dependencias, rehabilitando algunos de los
torreones, diseñando los jardines,.. Se viene a vivir en él en el 1.905 e instala
un preciado museo con la exposición de su rica colección arqueológica y de los
cuadros que había comprado, algunos de Valdés Leal. Convirtiéndose el Castillo
en un punto de encuentro para todos los amantes del pasado andaluz y en seña
de identidad y orgullo para los maireneros. En marzo de 1.907 contrae matrimonio con Doña Gracia Sánchez, su primera esposa.
No hace mucho, escuché una simpática anécdota de esta época y relacionada con
él, contada por Antonio el de Silvestre. Parece ser que el noviazgo duró más
años de los previstos y deseados, pues tardó mucho la licencia de Roma para
el matrimonio. No olvidemos que él era anglicano. Se contaba por Mairena que
esta tardanza se debía a que envió un recadero a Roma para conseguirla. Como
éste iba en burro no terminaba de cumplir con su misión debido a la larga distancia
y a la pereza del asno.
En el 1.925 enviuda y en el 1.927 contrae nuevas nupcias con Doña Dolores
Simó, que le sobrevivió bastantes años y supo conservar, no sin grandes dificultades,
el castillo como residencia y museo. En el 1.930 donó la Necrópolis de Carmona
al Estado y recibió la Gran Cruz de Alfonso XII, unos días antes de su muerte. Unos años después, en el 1.934, el ayuntamiento republicano de Mairena le
agradece su labor: "rindiéndole a la vez un homenaje al gran artista que
consiguió hacer de un castillo en ruinas un verdadero museo de arte antiguo
Don Jorge Bonsor Saint Martín, (y) que se rotule con su nombre una de las calles
que conducen al citado castillo, que pudiera ser la de Giordano Bruno y el Ayuntamiento
lo acuerda así".
LA ÚLTIMA RESTAURACIÓN
Como todas las restauraciones de monumentos, el Castillo de Luna no iba a ser menos y no tener sus detractores o no conformes de como se ha hecho las mismas, este es el caso de la web arqueologiamedieval.com y su articulo `El nuevo castillo de Luna (Sevilla)´ del 4/03/2011.
Agradecimiento a todos los autores de artículos, paginas web y videos que se incluyen en este post.
Fuente: El Mundo 4/11/2013 LA ESCOPETA NACIONAL. Autor: Carlos Cuesta La izquierda que se avecina Echar un vistazo a nuestro panorama político puede afectar gravemente
a la salud. Pero, pese a las potenciales secuelas psíquicas, más
propias de estas fechas de Halloween que del análisis político, es
conveniente de vez en cuando mirar lo que se avecina. Aunque sólo sea
para ser conscientes de lo que puede llegar al poder en fechas no muy
lejanas. Y esta última semana hemos tenido ración doble de izquierda. De una
izquierda que ha trasladado su escalada nacionalista, a través del PSE,
directamente hasta el Congreso de los Diputados. Y que ha exhibido sin
tapujos, ante la inacción de su matriz –el PSOE–, su apoyo a un derecho a
decidir que no busca sino la ruptura de España y la Constitución. De una izquierda, llamémosle PSE o PSN –a fin de cuentas, PSOE–, que
ha apoyado en Navarra y País Vasco a los proetarras con el fin de
aplastar incluso el derecho al pataleo de las víctimas. Porque no es
sino eso -–lo único que les ha quedado a las víctimas– lo que han
reividincado esos políticos que aún muestran cierta comprensión por
quienes tras dar su vida por nosotros y nuestra convivencia en un Estado
de Derecho, ven hoy libres y sonrientes a sus asesinos. De una izquierda fanática que, en boca de Alberto Garzón (IU), ha
cargado contra Juan Roig (Mercadona) por el enorme pecado de prosperar y
generar riqueza. Porque para la izquierda más radical no es un ejemplo a
seguir un empresario español que ha conseguido crear 74.000 puestos de
trabajo directos y hasta 400.000 indirectos. No… tan sólo es la prueba
evidente e irritante de que las tesis comunistas, antagónicas del modelo
de Mercadona, son la más perfecta garantía del fracaso y la pobreza. Y de una izquierda que parece llamar a las puertas del Club de la
Comedia cuando, en boca de Centella (IU), asegura sentirse «muy espiada»
por la Casa Blanca, porque «a EEUU le interesa mucho el PCE». O cuando,
verbigracia del PSOE, pregunta al Gobierno –y no es broma– «cómo afecta
la Ley de Costas a Guadalajara». Ésa es nuestra izquierda. Ejemplo máximo de «negación de la verdad»,
como dijo Jean-François Revel. Porque, a fin de cuentas, su alejamiento
de la realidad no responde sino «a elementales motivos de autoprotección
y de huida ante el deber de asumir el pasado, el famoso deber de
memoria, reservado de momento al pasado nazi».
Fuente: El Mundo 31/10/2013 ¡QUIA!. Autor: Arcadi Espada Sinécdoque La otra noche, la diputada Rosa Díez obligó a los diputados españoles a
prometer la Constitución de nuevo y los socialistas, echando chispas, se
dividieron entre la voz y el voto. Con el voto refrendaban la
Constitución que les da plaza y sentido; con la voz, mascullando,
acusaban a la diputada de oportunismo. Igual que en la prensa las
exclusivas propias son filtraciones cuando se trata de otros, en
política el sentido de la oportunidad es oportunismo cuando son otros
los que lo practican. Pero no solo le decían eso a la diputada. En el
debate sobre el derecho a decidir de los españoles los socialistas
insistían en que su objetivo es reformar la Constitución. Quizá sea el
momento procesal oportuno para ocuparse de ese argumento. No habrá
reforma de la Constitución que incluya cambio alguno sobre el sujeto
soberano. Los socialistas podrán despegar su abundante y banal pirotecnia sobre federalismos, incluso simétricos; podrán decretar en
los preámbulos, como quiso hacer el antiguo socialista Rubert de Ventós
en aquel inolvidable Estulto, que Cataluña ha modelado un paisaje;
podrán reformar el Senado hasta la saciedad inútil; pero no podrán
redactar una Constitución donde los españoles no existan. Porque ésa
sería la consecuencia de la limitación local del derecho a decidir:
seguirían existiendo andaluces, catalanes, vascos, etcétera y café. Pero
no españoles. Aunque la historia prueba que los socialistas son
consumados maestros en el arte de ejercer a ambos lados de la calle la
posibilidad de una Constitución española sin españoles parece un reto
insuperable. De ahí que la noche del martes fuera el momento idóneo,
simbolizado en la división catalana/española del voto socialista para
recordarle a Pérez Rubalcaba que las diferencias entre socialistas sobre
el derecho a decidir no son meramente formales, incluso políticas en
sentido estratégico, limitado. Al contrario: esas discrepancias son
constitutivas y afectan al núcleo de la democracia española. No puede
haber una Constitución española que incluya el derecho a decidir de
catalanes y etcéteras. Sería tan pintoresco como que el PSC hubiese
obligado a votar a favor del derecho a decidir al conjunto de los
socialistas. Aún no han comprendido, ni tras el paso por la presidencia
de aquel especialista en quiasmos y otras figuras retóricas, que España
será sinécdoque o no será.